El desafío vial de Magallanes para construir el futuro de la industria del Hidrógeno Verde
El desarrollo de la industria del hidrógeno verde en Magallanes dependerá necesariamente de una sólida red de infraestructura vial. Para que esta industria florezca, la región necesitará más que solo parques eólicos y plantas de producción. La movilidad y el transporte de equipos, materiales y personal son fundamentales, y la falta de caminos adecuados podría frenar su crecimiento.
La región se está posicionando como un lugar preponderante a nivel mundial en términos de cómo se puede desarrollar una actividad de esta naturaleza. Los ojos están puestos, queramos o no, en las capacidades para lograr un desafío gigante, pero poco comprendido por la opinión pública.
Así las cosas, para que esta ambición se haga realidad, es crucial abordar un desafío fundamental: La falta de infraestructura vial adecuada. La necesidad de una red de carreteras robusta, puentes de alta capacidad y caminos de acceso eficientes. Todo esto tan importante como la inversión en parques eólicos y plantas de electrólisis.
La conectividad terrestre es uno de los principales desafíos ya que los proyectos de hidrógeno verde se ubicarán en zonas remotas, donde la construcción de puentes resistentes y caminos de alta capacidad es vital. La red vial actual de Magallanes no está preparada para soportar el tráfico pesado de camiones con aspas de aerogeneradores, equipos de gran tamaño y componentes de plantas. Se requiere una ampliación y mejora de los caminos de acceso a las futuras plantas de producción y a los parques eólicos. Esto incluye pavimentación, ensanchamiento de rutas y el refuerzo de la red de caminos secundarios para asegurar un transporte eficiente y seguro.
Sin olvidar, una conexión directa y eficiente entre los centros de producción y los puertos marítimos, que será crucial para la exportación de la producción final. Sin una infraestructura vial de calidad, el traslado de estos productos a los mercados internacionales sería un cuello de botella logístico.
Obviamente, la construcción de esta infraestructura vial debe ir de la mano con criterios de sostenibilidad ambiental. Y en este punto será preponderante la voluntad de todas las partes. De lo contrario, las demoras en la toma de decisiones o en la lentitud de entregar certezas, irá minando el camino.
Esto no solo beneficiará a la industria, sino que también mejorará la conectividad y la calidad de vida de las comunidades locales.
¿Por qué la infraestructura vial es crítica?
El desarrollo de la industria del hidrógeno verde no es una operación ligera, ni en Magallanes, ni en ninguna parte del mundo. Requiere el transporte de componentes y equipamientos de gran tamaño y peso, como las aspas y torres de aerogeneradores. El traslado desde puertos como el de Punta Arenas hacia las zonas de producción, ubicadas en áreas remotas con vientos óptimos, exige carreteras amplias y puentes con capacidad para soportar cargas excepcionalmente pesadas. La infraestructura vial será vital para el transporte de personal, equipos de mantenimiento y, en algunos casos, los subproductos del proceso. Un sistema de caminos deficiente no solo aumenta los costos logísticos, sino que también genera retrasos significativos, impactando la viabilidad económica de los proyectos.
Pero no solo se deben construir nuevas rutas, sino también adaptar las existentes. La mayoría de los caminos actuales no están diseñados para el tráfico pesado y continuo que requerirá esta industria. La construcción de puentes reforzados, la ampliación de curvas y el ensanchamiento de calzadas serán necesarios para evitar accidentes y facilitar la circulación de vehículos especiales.
Además, la falta de una conexión terrestre directa con el resto de Chile hace que la región dependa en gran medida de su infraestructura portuaria y de rutas que conecten los puertos con los centros de producción. La mejora de estas conexiones terrestres es un eslabón crítico para que las exportaciones a los mercados globales se exitosa. Como se ve, la inversión en infraestructura vial es un pilar fundamental para el éxito de la industria del hidrógeno verde en Magallanes.
Sin todo lo anterior resuelto, la región corre el riesgo de quedarse rezagada, demostrando incapacidad de aprovechar plenamente su potencial, y de esta manera no poder consolidarse como un actor clave en la transición energética mundial.
La industria en otros lugares
Para poder entender la magnitud del desafío que se está gestando en Magallanes, revisamos situaciones donde la industria de las energías renovables ya está consolidada.
- Texas, Estados Unidos: Conocida por su vasta red de carreteras y autopistas, ha podido expandir rápidamente su capacidad eólica. El estado ha invertido fuertemente en rutas que permiten el transporte de los componentes gigantes de las turbinas eólicas. La existencia de una infraestructura vial ya desarrollada ha sido un factor clave para que Texas sea el líder eólico de Estados Unidos.
- Australia: Similar a Magallanes en su inmensidad y escasa población en algunas áreas, ha tenido que adaptar su infraestructura para proyectos de gran escala. El estado ha tenido que construir y mejorar rutas de acceso a zonas remotas y puertos para permitir el movimiento de equipos pesados.
En todo caso, a diferencia de estos lugares, Magallanes tiene un desafío adicional y que se relaciona directamente con su clima extremo. Las bajas temperaturas, el viento y las nevadas, exigen que cualquier nueva infraestructura vial se construya con materiales y técnicas que aseguren su durabilidad y seguridad durante todo el año. Lo que por lógica consecuencia y sabiendo la variación siempre al alza que significa construir en esta austral zona, ciertamente los números van aumentando los costos de todo lo relacionado.
