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Kusanovic anticipa nombramiento de delegada en Tierra del Fuego y tensiona el ambiente en la derecha

El anuncio del futuro nombramiento de la ex gobernadora Margarita Norambuena como delegada presidencial de Tierra del Fuego, en el próximo gobierno de José Antonio Kast, no solo generó reacciones en la provincia fueguina, sino que también abrió un flanco político al interior del propio sector que respalda al Presidente electo. La controversia no radica únicamente en el nombre escogido, sino en la forma y el momento en que la información fue hecha pública. Fue el propio senador Alejandro Kusanovic quien anticipó la designación, antes de que existiera un anuncio oficial desde el comando o del Mandatario electo.

La situación ha despertado interrogantes legítimas: ¿Se trató de una filtración casual o existe una intencionalidad política detrás de hacer público el nombramiento antes de tiempo? Lo cierto es que el senador magallánico no ocultó su molestia. Kusanovic reconoció que había propuesto formalmente al abogado porvenireño Juan Srdanovic Arcos para el cargo, destacando su arraigo local y sus proyectos para la provincia. Sin embargo, el equipo del Presidente electo optó por Norambuena, ex gobernadora durante el segundo mandato del fallecido Presidente Sebastián Piñera y conocida también por su condición de estanciera en la comuna de Timaukel.

Según el propio parlamentario, en esta decisión habría tenido influencia el ex presidente de Renovación Nacional y propietario de la estancia Cameron, predio colindante al de Norambuena. Esta lectura llevó a Kusanovic a tomar una decisión política de mayor calado, y renunció al comité de selección de nuevas autoridades regionales del futuro gobierno. Si bien le deseó éxito al Presidente electo, sus declaraciones marcaron distancia y molestia, especialmente al señalar que “hace mucho tiempo que dejamos de ser colonia penal (Magallanes) para que desde Santiago la alta aristocracia de Chile nos nombre los cargos”.

El fondo del conflicto parece ir más allá de un simple desacuerdo por un nombramiento. La crítica apunta a una práctica reiterada en la política nacional. Decisiones tomadas desde el nivel central, sin considerar las propuestas y equilibrios locales. En ese contexto, el hecho de que Kusanovic haya hecho público el nombre antes del anuncio oficial puede leerse como una señal de presión política, una forma de dejar constancia de su desacuerdo y, al mismo tiempo, de advertir que sus propuestas no fueron consideradas por el equipo de Kast.

El episodio instala un desafío temprano para el gobierno entrante, y es el cómo manejar las expectativas, las cuotas de influencia y la relación con sus propios aliados regionales. Tierra del Fuego, un territorio históricamente postergado y sensible a las decisiones “desde Santiago”, vuelve así al centro del debate político, no solo por quién la administrará, sino por cómo se toman las decisiones que afectan a sus habitantes.

Redacción ZonaZero.cl