Puerto Natales de cara al futuro (Por Claudio Andrade)
Comienza un nuevo año y el mundo parece mucho más inseguro que hace apenas un rato. El dato es real, los turistas buscan aventura y emociones, pero también seguridad. Una tendencia que favorece a Magallanes en general y a Puerto Natales en particular.
Se presenta en esta época de teléfonos cada vez más influyentes una oportunidad única para Natales, porque por una parte puede presentarse como un espacio seguro y de relax aunque matizado por la adrenalina de coquetear con las montañas y observar glaciares.
Del mismo modo, la misma comunidad ha sido capaz de albergar una industria moderna y competitiva como es la salmonicultura. El beneficio: la suma de dos de los sectores de mayores posibilidades de crecimiento en el país.
En 2025 Chile recibió cerca de 6 millones de turistas. De esta masa que ya compite con los volúmenes de turistas que recibe Brasil, más de 350 mil viajaron para conocer el Parque Nacional Torres del Paine. Entonces el derrame en comercio, hotelería, agencias, restaurantes y la extensa cadena. El turismo deja unos USD 400 millones en la región vinculados a gastos.
Por su lado, la salmonicultura emplea a más de 7000 personas de modo directo e indirecto en Magallanes. Para el país representan alrededor de USD 6500 millones en exportaciones. Para la región USD 650 millones.
Las dos actividades confluyen en Puerto Natales y, en el caso de la salmonicultura, esto se hace sentir, por ejemplo, en las más de 40 empresas que componen la Asociación de Prestadores de Servicios de la Industria Acuícola (APSIA A.G.) que a su vez representa a aproximadamente 1000 empleos en la ciudad.
Puerto Natales puede hoy ubicarse de cara a ese planeta temeroso que busca sensaciones nuevas y conquistarlo. Si bien mucho se ha hecho en los últimos 20 años, sobre todo en materia privada, la tarea de convertir a la localidad en un espacio de desarrollo y con altos estándares de calidad de vida, recién comienza.
Queda en la clase política facilitar el crecimiento de la actividad económica y no convertirse en un problema en la cadena de obstáculos que deben sortear los emprendedores y los empresarios de cualquier tamaño.
Natales se merece una Oficina de la Actividad Económica. Una que reciba y haga propuestas de crecimiento. Natales necesita de funcionarios de enlace entre el empresariado y el comercio local y el municipio. Hay tanto más por hacer.
Mientras se juegan esas cartas, otras permanecen pendientes. La más clara es la ausencia de verdadera obra pública en Puerto Natales. Hace más de cinco años que no escuchamos de ningún sueño, de ningún proyecto de trascendencia. Sin embargo, las merecidas mejoras en los caminos al Paine también esperan, según denuncian los transportistas en las redes. Por supuesto, caminos que deben transitar a su vez los turistas.
Un punto crucial de la localidad es su costanera. Tal como se ha informado el proyecto con un presupuesto de 9000 millones de pesos, se encuentra parado. Para que continúe su marcha le falta el otorgamiento de la concesión marítima por parte de un organismo público. Este proyecto es clave porque representa el espacio abierto más visitado por miles de turistas de todo el mundo.
Apenas un ejemplo de lo que se podría estar construyendo, pero se mantiene en suspenso.
