Quién manda en Magallanes en las designaciones de las autoridades [Por Miguel Sierpe Gallardo]
No es la intención de poner en dudas, quien es el que determinará quién asume responsabilidades políticas en Magallanes, seguramente las designará el Presidente, pero lo hará a sugerencia o con consulta a personas influyentes del conglomerado que lo acompañó en su elección como primer mandatario que asume en marzo y serán estos últimos los que les den la bendición, así ha sido siempre, se anuncia que ahora será diferente, las capacidades y virtudes serán las que determinen los mejores nombres, eso no será nunca así, por tanto la pregunta de fondo es quién tiene más llegada e influencia en el Presidente electo.
Rodrigo Álvarez Zenteno, se veía como una persona importante muy cercana al Presidente que podría ser un importante influyente por su relación antigua con J.A.Kast, pero parece estar al margen, sin dudas también el senador Alejandro Kusanovic ha sido un adherente incondicional en las campañas anteriores del José A. Kast y es senador de la región, no obstante nos ha sorprendido su debut y despedida en la conformación de las autoridades regionales, más bien manifiesta una crítica al poder que se secuestra en Santiago, omitiendo a los adherentes regionales.
Por supuesto, es lógico pensar que el diputado de su partido Alejandro Riquelme, también es un importante referente, y aunque nadie lo declare libremente es lógico pensar que el alcalde Claudio Radonich que apoyó rotundamente a Kast, podría ser uno más de los que podrían respaldar nombres, sin embargo observando los nombres que circulan por diversos medios, pareciera que existen diferencias relevantes entre los partidarios de Kast, contrario a lo que se podría suponer muchos de los nombres que circulan han tenido una relación de mucha cercanía con el alcalde de Punta Arenas, las diferencias que se observan son resultados de desencuentros brutales que dejaron las elecciones regionales y parlamentarias pasadas, lo que es expresión del enojo del senador, quién no estará de acuerdo con los nombres que puedan emanar del palacio Montes.
Recordemos que pasará un tiempo breve que transcurrirá para las próximas elecciones municipales, regionales y parlamentarias lo que hace difícil recomponer relaciones con batallas que se vienen irremediablemente.
Las criticas viscerales en el nombramiento de autoridades es un deporte establecido, no tiene hoy ninguna diferencia con las mismas críticas de administraciones pasadas, se mencionan los conflictos de intereses, la falta de grados académicos, la falta de profesionalismo y por supuesto las debilidades de conflictos laborales o económicos, sin embargo, uno debiera preguntar: ¿Quién exige en medio de una campaña electoral trascendente, que los activistas tengan todas estas virtudes?
Parece que el solo hecho de participar ya les entrega un “pase” para integrarse a los equipos de trabajo, sin embargo, cuando no se está entre los triunfadores, las criticas arrecian con exigencias que nadie las hace previamente, serán varios los candidatos que obtuvieron apabulladoras derrotas, pero les aseguró que pondrán su mejor cara si los nominan repitiendo los premios de consuelo que antes criticaban.
La verdad que al acto de asunción del Gobierno asistirán todos con su mejor sonrisa, pero los enfrentamientos no cesarán, es más se agudizarán a medida que se acercan las futuras elecciones municipales, parlamentarias y regionales, estas batallas que se librarán en tres años, hoy están en pleno desarrollo, créanmelo, ya están ocupándose de quién sucederá a Radonich en el palacio Montes, quién será el candidato a gobernador, todo esto en tres años más y un año después viene la batalla parlamentaria, donde ya existen cerreras en esa dirección.
Las cosas así, no tengo dudas de que habrá sorpresas, pero esperemos con tranquilidad, que las designaciones sean lo mejor para la región y aquello signifique que esta administración tenga éxito en sus responsabilidades gubernamentales, como magallánico es lo que realmente deseo, porque no está demás decir, que lo más importante es que a esta administración le vaya bien, por el país y nuestra región, porque está demostrado que una cosa es ser oposición a un gobierno, pero cuando se asume la responsabilidad de dirigir lo que se criticó, surge el adagio, “Otra cosa es con guitarra”. Espero que exista en el equipo colaborador del nuevo presidente, políticos y personas que aconsejen un gobierno abierto al diálogo, respetuoso de las diferencias existentes.
Por Miguel Sierpe Gallardo
