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Bad Bunny, el artista de los 100 millones de dólares

El joven de pronunciación desafiante, Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido mundialmente como Bad Bunny, se ha convertido en uno de los artistas más exitosos y rentables de la actualidad. Su fortuna, ya se encuentra estimada en alrededor de 100 millones de dólares en 2026 según fuentes como Celebrity Net Worth, duplicando la cifra reportada en 2025 (50 millones), impulsada por un imperio económico que combina música, giras masivas y acuerdos comerciales estratégicos.

Las giras representan una de las principales fuentes de ingresos. En 2022, su “World’s Hottest Tour” recaudó más de 435 millones de dólares, mientras que “El Último Tour del Mundo” sumó 113 millones. En 2024, el “Most Wanted Tour” superó los 200 millones solo en Norteamérica. En 2025, su residencia en Puerto Rico “No Me Quiero Ir de Aquí”, con más de 30 shows, generó cerca de 40 millones de dólares, según Forbes. La gira actual “Debí Tirar Más Fotos”, iniciada a fines de 2025, ya acumuló 107 millones en sus primeras fechas y se perfila como una de las más taquilleras de 2026.

El streaming también es clave en su éxito financiero. En 2025, Bad Bunny lideró Spotify con 19.800 millones de reproducciones, lo que se tradujo en regalías cercanas a 30 millones de dólares, contribuyendo a sus ingresos totales estimados en 66 millones ese año (Forbes lo ubicó como el décimo músico mejor pagado).

A esto se suman partnerships con marcas como Adidas, Gucci, Corona y Crocs, que potencian su imagen global. Aunque no cobró por su actuación en el Super Bowl LX de 2026 (donde alcanzó exposición masiva), roles en cine como “Bullet Train” (150 mil dólares) y apariciones en películas agregan diversificación.

En el Super Bowl

Bad Bunny protagonizó una presentación histórica en el Super Bowl LX el 8 de febrero de 2026, en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, convirtiéndose en el primer artista latino en encabezar el halftime show principalmente en español.

El puertorriqueño, vestido con una camiseta de fútbol en tono crema con su apellido “Ocasio” y el número 64 (un homenaje familiar), emergió de un campo de caña de azúcar que evocaba sus raíces caribeñas, transformando el escenario en una vibrante celebración de la cultura puertorriqueña y latina. Durante unos 13 minutos llenos de energía, interpretó éxitos como “Baile Inolvidable”, “Nuevayol”, “Tití me preguntó” y “El apagón”, acompañado de bailarines, referencias a tradiciones isleñas (como una barbería, sillas plásticas bajo un árbol de plátano y hasta una boda real en escena), y mensajes de orgullo, amor y resistencia. Sorprendió con invitados estelares como Lady Gaga (en un segmento salsa), Ricky Martin, y apariciones de figuras como Pedro Pascal, Cardi B y Karol G, elevando la fiesta global. Aunque no cobró por su actuación, el show generó una exposición masiva, consolidando su estatus como ícono cultural y poniendo la música en español en el centro del evento deportivo más visto del mundo, a pesar de críticas polarizantes como las del expresidente Trump.

Bad Bunny no cobró (o recibió solo un mínimo insignificante de alrededor de $1.000 por día, equivalente a escala sindical) por su presentación en el halftime show del Super Bowl LX porque es una política estándar de la NFL: los artistas no reciben un pago directo o cachet millonario por actuar, ya que la liga cubre todos los gastos de producción, viajes y logística (que pueden superar los millones de dólares), mientras que los performers obtienen a cambio una exposición masiva ante cientos de millones de espectadores en todo el mundo, lo que impulsa sus carreras, streams, ventas y acuerdos comerciales de forma indirecta.