El Consejo Fiscal Autónomo advierte riesgo de sobreestimación de ingresos para 2026
El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) de Chile emitió una nueva alerta sobre la situación fiscal del país, destacando un riesgo significativo de sobreestimación de ingresos para 2026, que heredará la administración entrante del Presidente electo José Antonio Kast. Según las actas de su reunión del 13 de febrero de 2026 —publicadas y reportadas por Emol el 18 de febrero—, el organismo técnico expresó preocupación por una posible repetición de los errores observados en años anteriores.
El CFA recordó que ya en su informe semestral de octubre de 2025 había advertido sobre este peligro. Ahora, tras el cierre fiscal de 2025, confirma que el déficit estructural alcanzó el 3,6% del PIB, muy por encima del 2,2% proyectado inicialmente y del 1,1% estimado en 2024. Esta brecha se explica por una significativa diferencia entre las proyecciones de ingresos fiscales y su ejecución real, sumada a ajustes de gasto insuficientes —riesgos que el consejo había señalado reiteradamente—.
Los consejeros manifestaron inquietud porque los espacios fiscales para el mediano plazo resultan aún más estrechos de lo contemplado por la Dirección de Presupuestos (Dipres). La programación financiera se centra principalmente en cumplir compromisos legales, mantener la continuidad operacional de servicios y cubrir arrastres de inversión, limitando el margen para nuevas políticas expansivas.
En la sesión extraordinaria del martes 17 de febrero participaron la directora de Presupuestos, Javiera Martínez, y representantes del BID. El CFA planea publicar en marzo un informe detallado sobre el desvío de metas en 2025, analizando causas y riesgos para la convergencia al balance estructural.
El Presidente electo Kast reaccionó señalando: “Tenemos un problema de gasto excesivo, esos son números objetivos”. Esta alerta subraya la delicada trayectoria fiscal post-Boric, con incumplimientos consecutivos que erosionan la credibilidad de la regla fiscal y aumentan la presión sobre la deuda pública, aunque aún por debajo del límite prudente del 45% del PIB según Hacienda. El CFA insta a mayor cautela en proyecciones y ajustes para evitar un deterioro mayor.
