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Magallanes en alerta: Recorte presupuestario 2026 amenaza proyectos estratégicos y desarrollo regional

El anuncio del Ministerio de Hacienda de aplicar un recorte presupuestario del 1,9% nominal al Gobierno Regional de Magallanes para 2026 encendió las alarma. Aunque el porcentaje pueda parecer moderado, la inflación proyectada para el próximo año transformaría este ajuste en una pérdida real de recursos, con consecuencias directas en proyectos emblemáticos y en la planificación de la región.

De acuerdo con antecedentes del respecto de los gastos e inversiones que ha hecho en los últimos años el Gobierno Regional, el recorte podría impactar fuertemente en áreas donde Magallanes ha concentrado su inversión durante los últimos años.
Por ejemplo, en vivienda y desarrollo urbano el Gore destinó más del 40% de su gasto en 2024 a este ítem, con proyectos de urbanización en Punta Arenas, Puerto Natales y Porvenir. Una menor disponibilidad de recursos retrasaría soluciones habitacionales ya comprometidas. Al mismo tiempo, en conectividad las obras de mejoramiento vial en Tierra del Fuego y caminos secundarios en Última Esperanza podrían ver reducidos sus plazos de ejecución.

Ni hablar en salud, donde el financiamiento complementario para infraestructura hospitalaria en Puerto Natales y modernización de postas rurales quedaría supeditado a reasignaciones internas. Y en el caso de energía e innovación, los planes de apoyo a la transición hacia energías limpias y la preparación de infraestructura habilitante para proyectos de hidrógeno verde podrían perder velocidad en una región llamada a ser protagonista en la matriz energética nacional.

Otro golpe a la descentralización

El gobernador Jorge Flies manifestó hace unos días que el recorte es un retroceso para la descentralización: “El 1,9% es nominal; en la práctica la baja real será mucho mayor. Esto pone en riesgo la capacidad de planificación a largo plazo de Magallanes”.

Y claro, porque Magallanes siempre se ha posicionado como ejemplo de buena gestión: en 2024 alcanzó un 99,2% de ejecución presupuestaria, frente al promedio nacional del 90,6%. Para Flies, castigar a una región con alta eficiencia “es una señal equivocada”.

Críticas desde el Congreso

Para el senador Karim Bianchi “el discurso de descentralización se cae por sí solo cuando no tiene financiamiento. Magallanes necesita certezas, no ajustes que nos restan competitividad frente a los grandes desafíos que enfrentamos”.

Por otro lado, hay voces locales que advierten que reducir fondos en territorios extremos como el nuestro podría traer consigo una especie de “asfixia” a la capacidad de desarrollo, comprometiendo tanto obras públicas como proyectos de reactivación económica.

Impacto en el futuro de la región

La preocupación regional trasciende lo inmediato. Con menor presupuesto Magallanes podría enfrentar problemas complejos, como por ejemplo:
• Se ralentizarían los planes de urbanización necesarios para enfrentar la necesidad habitacional.
• Se pondría en duda la continuidad de inversiones estratégicas ligadas a la energía y al hidrógeno verde, uno de los pilares de desarrollo económico en la próxima década.
• Se resentiría la equidad territorial, pues Magallanes requiere mayores recursos que el promedio nacional debido a sus condiciones geográficas y climáticas.

Un llamado a revertir la medida

De cara a la discusión de la Ley de Presupuesto 2026 en el Congreso, el Gobierno Regional debería ya estar preparando argumentos para revertir el recorte o al menos mitigar sus efectos a través de flexibilidad en plazos de ejecución.

Mientras tanto, la percepción es clara. Si el ajuste se mantiene, Magallanes podría ver frenado su desarrollo en áreas críticas, justo cuando la región busca consolidarse como polo de energías limpias y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.