Salmonicultura se vuelve preponderante e impulsa crecimiento económico de Magallanes
La región podría proyectar un 2025 con un crecimiento económico significativo, en el que la salmonicultura, junto a otras actividades industriales y de infraestructura, ha emergido como un motor clave para las cifras alentadoras del Producto Interno Bruto Regional (PIBR). Sin embargo, en medio del optimismo, surgen cuestionamientos sobre la sostenibilidad del modelo y los desafíos que esto implica para un territorio exigente climática y medioambientalmente.
Según el Informe del PIB Regional del Banco Central, publicado recientemente, Magallanes registró una expansión del 7,5 % durante el segundo trimestre de 2025 respecto al año anterior, uno de los crecimientos más altos del país.
Este crecimiento también se refleja en trimestres anteriores: en el primer trimestre de 2025, la región mostró un alza de 6,1 % impulsada por industria química, pesca, acuicultura y construcción.
En 2024, Magallanes ya había mostrado un desempeño más bien positivo, con un crecimiento regional del 5,6 %, situándose entre las tres regiones con mejor desempeño en el país ese año.
Si bien los datos trimestrales están sujetos a revisiones, estos indicadores preliminares proyectan que el 2025 puede ser uno de los años de mayor dinamismo económico para la región en la última década.
El rol de la salmonicultura: motor regional con múltiples efectos
La salmonicultura es una de las actividades que más peso ejercen en las regiones del sur de Chile, y su incidencia en Magallanes es particularmente relevante. Según datos del Consejo del Salmón, este sector representa aproximadamente 7,9 % del PIB regional (en valor agregado), ubicándose entre las actividades con mayor impacto en Magallanes.
Además, el sector no solo aporta directamente mediante la producción de salmón, sino que sostiene una extensa cadena de valor: procesamiento, logística marítima y terrestre, insumos, servicios técnicos, transporte marítimo y terrestre, y exportaciones. Esta integración multiplica el efecto en la economía regional.
Encadenamientos productivos y empleo
En el segundo trimestre de 2025, las regiones con fuerte presencia acuícola —como Magallanes— estuvieron entre las más dinámicas del país, destacándose por su capacidad de generar empleo, encadenamientos productivos y consumo regional.
Tal como señaló el presidente de SalmonChile, Arturo Clément: “Los datos del Banco Central confirman que la salmonicultura es una actividad con impacto directo en el crecimiento económico regional y nacional. Este sector productivo aporta empleo, encadenamientos productivos y fortalece a numerosas pequeñas y medianas empresas que están ubicadas en la macrozona sur del país.”
Por ejemplo, en los reportes de exportaciones del primer trimestre de 2025, los desembarques de productos acuícolas exhibieron un crecimiento del 44 % respecto al año anterior, lo que refuerza la hipótesis de que la salmonicultura está detrás de gran parte del impulso económico regional.
Complementos industriales y diversificación
Aunque la salmonicultura es un pilar central, el crecimiento regional del 7,5 % no se explica exclusivamente por ella. El informe del Banco Central destaca que la industria manufacturera (con industrias químicas y pesqueras), la construcción y el “resto de bienes” son sectores con incidencia importante en Magallanes.
Por lo tanto, el modelo regional no es monocultivo, sino que combina la fuerza acuícola con otros sectores que amplían el espectro productivo local.
Significado político y social de los números
Un crecimiento del 7,5 % en 2025, si se sostiene durante el año completo, representa una oportunidad para que Magallanes reduzca su dependencia de transferencias centrales y fortalezca su propia base productiva. En un contexto de descentralización y demandas regionales, estos resultados pueden reforzar la posición institucional del gobierno local ante el nivel central.
Presiones ambientales y sostenibilidad
El crecimiento económico basado en actividades acuícolas no está exento de tensiones ambientales. En la Patagonia austral el manejo sustentable es clave. Si la expansión no va acompañada de regulaciones, monitoreo y mitigación de impactos, junto a correcta fiscalización y la voluntad que ya ha mostrado la industria de avanzar siempre en este punto, podrían surgir conflictos entre desarrollo económico y conservación.
