Pingüinos en retroceso: ¿Solo cambio climático o una suma de presiones en Isla Magdalena?
La drástica reducción de la población de pingüinos de Magallanes en Isla Magdalena volvió al centro del debate público luego de que la gerenta de Austro Chile en Magallanes, Daniela Rodríguez, afirmara, en el matinal Juntos Otra Mañana, que la disminución de estas aves sería principalmente consecuencia del cambio climático y que no se trataría de un fenómeno exclusivo de Isla Magdalena, sino de una tendencia observable en distintas rutas migratorias del extremo austral y otras zonas del mundo.
La declaración surge en medio de una controversia que no es nueva. Diversos estudios, monitoreos técnicos y reportes periodísticos han advertido que la colonia de pingüino de Magallanes en Isla Magdalena (Uno de los principales atractivos turísticos de la Región de Magallanes) ha sufrido una caída sostenida y profunda en las últimas dos décadas, alcanzando cifras que superan el 80 % de reducción en parejas reproductivas respecto de los registros de comienzos de los años 2000.
Lo que dicen los datos
Los censos disponibles muestran que la colonia pasó de decenas de miles de parejas reproductivas a solo algunos miles en los registros más recientes. La magnitud del descenso ha encendido alertas en el mundo científico y ambiental, al tratarse de un sitio históricamente emblemático, de fácil acceso y con presencia permanente de visitantes durante la temporada estival.
La ciencia, sin embargo, es clara en un punto clave: No existe una causa única que explique por sí sola esta disminución.
El cambio climático aparece efectivamente como un factor relevante. Las alteraciones en la temperatura del mar, la productividad oceánica y la disponibilidad de alimento afectan directamente el éxito reproductivo y la supervivencia de los pingüinos durante sus extensas migraciones. En ese sentido, lo señalado por la gerenta de Austro Chile coincide con la evidencia internacional que muestra presiones crecientes sobre distintas especies de pingüinos a nivel global.
El factor local que incomoda
Pero reducir el fenómeno exclusivamente al cambio climático simplifica un escenario mucho más complejo. Investigadores y especialistas advierten que Isla Magdalena presenta una particularidad, y es que es una de las pocas colonias donde el turismo permite el tránsito directo de personas entre los nidos. Aunque no existen estudios concluyentes que demuestren una relación causal directa y exclusiva entre turismo y colapso poblacional, sí se reconoce que la presencia humana constante constituye un factor de estrés adicional, especialmente en una colonia ya debilitada.
A esto se suma otro elemento relevante. La información oficial que aún difunde cifras históricas de población, muy superiores a las registradas en los últimos monitoreos. Esta brecha entre datos actualizados y discurso institucional genera cuestionamientos sobre la transparencia, el manejo del área protegida y la real evaluación de riesgos.
¿Están desapareciendo o desplazándose?
Algunos estudios plantean que parte de la disminución podría explicarse por una redistribución de la especie, es decir, pingüinos que abandonan Isla Magdalena para reproducirse en otros sectores menos intervenidos. Sin embargo, esa hipótesis no reduce la gravedad del fenómeno, ya que una colonia que se vacía sigue siendo una señal de alerta ecológica.
El punto de fondo
El debate abierto tras lo que está ocurriendo deja una conclusión clara: El cambio climático es un factor real y relevante, pero no explica por sí solo lo que ocurre en Isla Magdalena.
La evidencia apunta a una suma de presiones: Cambios ambientales globales, alteraciones en la disponibilidad de alimento, estrés por presencia humana, manejo turístico, y una débil actualización de políticas de conservación.
En un escenario así, especialistas coinciden en que el desafío no es buscar un culpable único, sino revisar seriamente el modelo de administración, monitoreo y uso turístico de uno de los santuarios naturales más emblemáticos de Magallanes, antes de que la disminución deje de ser una advertencia y se transforme en un punto de no retorno.
Redacción ZonaZero.cl
