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Eclipse solar anular se observó en la Antártica gracias a buenas condiciones climáticas

Un eclipse solar anular, el fenómeno astronómico donde la Luna se alinea con el Sol sin cubrirlo por completo, dejando visible un “anillo de fuego”, fue registrado este martes en partes de la Antártica, generando expectación entre científicos y aficionados a la astronomía.

Según reportes recientes, las condiciones meteorológicas despejadas en el continente blanco permitieron observar hasta un 83 % de cobertura del Sol durante el máximo del eclipse, ocurrido alrededor de las 10:12 horas locales. En la Base Naval Arturo Prat, equipos fotográficos preparados desde temprano lograron documentar el evento con claridad, aprovechando la rareza del fenómeno y la luz australina.

El eclipse anular de este 17 de febrero fue parte de un evento global que la comunidad científica lleva años estudiando. A nivel internacional, la trayectoria completa de anularidad cruzó principalmente zonas remotas de la Antártica y el Océano Austral, lo que explica por qué apenas unos pocos observadores privilegiados pudieron ver el “anillo de fuego” completo.

Punta Arenas y el fenómeno parcial

En contraste con la Antártica, en Punta Arenas la observación fue frustrada por la nubosidad persistente que cubrió el cielo durante las primeras horas de la mañana, impidiendo que los puntarenenses contemplaran aunque sea la versión parcial del eclipse que se esperaba. A pesar de que estimaciones astronómicas señalaban una cobertura muy leve, de aproximadamente un 5 % del disco solar visible en la ciudad por su latitud, la falta de cielos despejados frustró a quienes se habían congregado en la Costanera con anteojos especiales para intentar observar el fenómeno.

El hecho de que el eclipse solar anular se haya podido apreciar con tanta nitidez en la Antártica, mientras que en regiones pobladas como Punta Arenas no fue visible, pone de manifiesto el desafío logístico y meteorológico que representa este tipo de eventos astronómicos. La trayectoria del eclipse pasó muy lejos de áreas urbanas, limitando la experiencia visual directa a estaciones científicas y espacios poco accesibles.

A pesar de las condiciones climáticas locales, el fenómeno ha vuelto a captar la atención del público interesado en la astronomía, recordando la importancia de la región austral en la observación de eventos celestes y augurando expectativas para futuros eclipses parciales o totales que sí podrían observarse con mayor claridad desde zonas habitadas del planeta.

Redacción ZonaZero.cl