Nueva denuncia reabre cuestionamientos a la gestión del seremi Andro Mimica en Magallanes
La presentación de una nueva denuncia por presunto acoso laboral, maltrato y vulneración de derechos fundamentales en contra del seremi de Gobierno de Magallanes, Andro Mimica, vuelve a tensionar una gestión que, desde su inicio, ha estado marcada por polémicas, errores comunicacionales y una baja capacidad de convocatoria política y social.
Según los antecedentes ingresados ante la Contraloría Regional bajo la denominada Ley Karin, el denunciante acusa un “patrón de conducta abusiva” que habría menoscabado su dignidad profesional, obstaculizado sus funciones públicas y provocado perjuicios económicos y morales. La acción administrativa se suma a una seguidilla de cuestionamientos difundidos en los últimos años por ZonaZero.cl, donde se ha dado cuenta de conflictos internos, problemas de conducción y críticas a la vocería política del actual representante del Ejecutivo en la región.
Cinco episodios que configuran la denuncia
El escrito describe una cronología de hechos que, en conjunto, sustentarían la acusación. Entre ellos se menciona una supuesta obstrucción comunicacional que habría impedido difundir acciones de la secretaría regional ministerial; la entrega de un computador inutilizable en medio de un despliegue territorial, interpretado como precarización deliberada de medios; y una presunta exclusión sistemática de agendas, grupos de coordinación y redes institucionales, lo que el denunciante califica como “ostracismo digital”.
También se alude a episodios de trato denigrante en actividades públicas y a una eventual violencia económica, vinculada al retraso en el pago de honorarios pese a que el informe mensual habría sido visado. En ese contexto, se atribuye al seremi una respuesta vía WhatsApp (“Jajajajaja, okis”) que el denunciante interpreta como burla frente a su situación de no pago.
Una gestión bajo cuestionamiento político
Más allá del mérito administrativo que deberá resolver la Contraloría, la nueva denuncia impacta en un momento políticamente sensible: Mimica inició un período de vacaciones a menos de tres semanas del término del gobierno del Presidente, Gabriel Boric, lo que ha sido leído en círculos regionales como una señal de desconexión con el cierre de la administración.
En Magallanes, su paso por la vocería ha sido percibido por diversos actores como errático en lo comunicacional y débil en articulación territorial, con escasa presencia convocante en organizaciones sociales y episodios de fricción interna que han debilitado la instalación del mensaje gubernamental. La reiteración de controversias, ahora con una nueva denuncia formal por maltrato laboral, profundiza esa evaluación crítica.
Desgaste al final del ciclo
El desenlace de la denuncia marcará no solo la situación individual del seremi, sino también el balance político de la representación gubernamental en la región durante el actual periodo. A días del cambio de mando, el caso vuelve a instalar una pregunta incómoda para La Moneda: Si la conducción comunicacional en Magallanes logró sostener el estándar político que el propio Gobierno buscaba proyectar o si, por el contrario, terminó convertida en un foco permanente de conflicto interno y desgaste público.
Redacción ZonaZero.cl
