La alerta que preocupa al empresariado y los gremios por decisiones en la recta final del Gobierno de Boric
A menos de 20 días del cambio de mando presidencial, diversos sectores del empresariado y de la producción han manifestado inquietud por lo que consideran un intento del Gobierno del Presidente Gabriel Boric de acelerar decisiones y cerrar procesos estratégicos antes de su salida. La preocupación se ha intensificado en los últimos días, sobre todo entre organizaciones que consideran que algunas resoluciones podrían quedar con fallas técnicas y jurídicas por el apuro en su tramitación.
En Magallanes, en particular, se ha reproducido el llamado de atención que en días recientes planteó la Cámara de la Producción y del Comercio (CPC) regional, advirtiendo sobre los riesgos de aprobar instrumentos estratégicos sin el debido debate técnico y social, especialmente en temas ambientales y de planificación territorial. En si mismo, se apunta a que forzar normas a última hora puede provocar incertidumbre jurídica y afectar decisiones de inversión en la región.
La discusión también se enmarca en el debate nacional sobre permisología. La CPC ha insistido desde 2025 en la necesidad de simplificar y agilizar trámites para reactivar la economía. En ese contexto, el contraste resulta evidente: mientras se pide mayor certeza y estabilidad, el cierre acelerado de procesos genera el efecto contrario.
En Magallanes, donde los proyectos de hidrógeno verde, infraestructura portuaria y desarrollo energético requieren marcos regulatorios claros, cualquier señal de inestabilidad puede impactar decisiones de inversión que son de largo plazo.
Desde sectores productivos se ha planteado en otros contextos la necesidad de establecer estabilidad regulatoria y procesos previsibles para la inversión, y que aboga por acelerar permisos sectoriales y simplificar la tramitación de proyectos que impulsen el crecimiento.
Salmonicultores: Incertidumbre frente a normas estratégicas
Por su parte, representantes del sector salmonicultor en Magallanes han insistido en que la prioridad debe estar en procesos técnicamente sólidos y consensuados, advirtiendo que algunas decisiones, como el diseño de planes de manejo de parques o normas territoriales, corren el peligro de ser adoptadas sin las consultas y análisis apropiados. Eso, según sus declaraciones, podría derivar en judicializaciones o impugnaciones que acaben paralizando inversiones y generando un ambiente de incertidumbre para las actividades productivas de la zona. 
La inquietud de este gremio está en línea con advertencias previas sobre trabas regulatorias y la necesidad de revisiones y renovaciones de concesiones que afectan a la acuicultura regional, aunque sin una postura única frente a decisiones puntuales del gobierno saliente. 
A menos de tres semanas del cambio de mando del 11 de marzo, cuando el Presidente Gabriel Boric entregue la banda presidencial a José Antonio Kast, el clima político y económico se ha tensionado por una seguidilla de decisiones administrativas que se estarían acelerando en la recta final del actual gobierno. Y en Magallanes, la inquietud no es teórica: Tiene nombre y apellido en sectores como la salmonicultura, energía, infraestructura y planificación territorial.
Balance y contexto
La preocupación por acelerar trámites y decisiones en los últimos días de una administración no es nueva en la política chilena, y suele surgir en transiciones, pero en el caso de Magallanes se proyecta con especial intensidad por el impacto que las normas estratégicas territoriales pueden tener en sectores clave. La prisa sin rigor técnico no es eficiencia, sino riesgo de conflicto y litigios que puede dejar una región con incertidumbre durante años.
Con la cuenta regresiva para la llegada del nuevo gobierno, la mirada de la CPC, salmonicultores y otros sectores productivos estará puesta, en los próximos días, en cómo se manejan los procesos pendientes, esperando que el cierre del mandato no signifique comprometer la calidad de la política pública ni la estabilidad regulatoria que reclaman gremios productivos y regionales.
La administración de Gabriel Boric entra en su fase final con la presión de concretar parte de su agenda. El gobierno entrante de José Antonio Kast, en tanto, observa con atención.
En el mundo productivo magallánico el mensaje es claro: más que velocidad, se pide responsabilidad. Más que gestos finales, estabilidad de largo plazo. Porque en regiones extremas como esta, las decisiones tomadas en los últimos días de un gobierno pueden definir el tono de los próximos cuatro años.
Redacción ZonaZero.cl
