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El Metal en Puerto Natales: Un ritual que trasciende fronteras (Por Salvador Miranda)

Con el paso de los años, Puerto Natales se ha consolidado con fuerza en el mapa del metal chileno. No es casualidad: hace más de diez años que los Búfalos Mojados iniciaron el Metal Fest, logrando levantar un evento que ya resuena a nivel nacional.

Siguiendo esa misma huella, la gente de Indians Pro acaba de anotarse un tremendo acierto con la segunda edición del Yagan Metal Fest. Se nota cuando las cosas se hacen con profesionalismo: armaron una jornada impecable que consolidó el festival como una realidad ineludible en la Patagonia.

La cita arrancó a las 20:00 y se extendió hasta cerca de las tres de la mañana, con una curaduría que unió a Chile y Argentina en un solo rugido. La noche abrió con la solidez de Iced Dead (Punta Arenas), que soltaron un set de metal directo y sin concesiones. Luego fue el turno de Blood of Pervertion (El Calafate), quienes inundaron el escenario con una propuesta oscura y densa.

La gran sorpresa de la jornada llegó desde Santiago con Rotten Mankind; su doom matizado con distintos estilos del metal dejó al público gratamente impresionado. También desde la capital, Fuzzmones logró seducir a los asistentes con la potencia y el groove de su stoner. El cierre, un verdadero broche de oro, estuvo a cargo de los santacruceños de Hyelish (Río Gallegos), una banda ya consolidada que desplegó un espectáculo de death metal de altísimo nivel.

Un amigo comentaba que “siempre van los mismos”. Y tiene razón, pero esa es precisamente la esencia: esos “mismos de siempre” son los fieles de un ritual donde los decibeles y las luces acompañan el abrazo sincero.

Asistir a estas fechas es como una extensión del living de tu casa; ese lugar donde escuchas tus discos, pero transformado en un espacio colectivo para reencontrarse con los amigos y descubrir sonidos nuevos.

Al salir, el frío calaba los huesos, pero la sensación térmica interna era otra. Público y bandas compartían la misma satisfacción por una noche maravillosa. Como dice la vieja canción: el infierno estuvo encantador esta noche.