La mitad de los autos en Chile son de origen chino: un cambio histórico en la industria automotriz
A exactamente 20 años de la llegada de los primeros vehículos fabricados en China a Chile, los autos “made in China” han alcanzado un hito significativo: representan casi la mitad de las ventas de vehículos nuevos en el país.
Según cifras de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), entre enero y mayo de 2026, el 48% de los autos cero kilómetro vendidos —sedanes, SUV, camionetas y furgones— fueron de origen chino, totalizando 61.084 unidades.
Este avance es notable si se compara con años anteriores. Hace cinco años, la participación rondaba el 40%, aunque en 2023 bajó temporalmente a 35,3%. Hoy, marcas chinas como Chery, Great Wall, BYD, MG y Changan lideran segmentos clave, especialmente en SUV y vehículos eléctricos o híbridos, desplazando gradualmente a competidores tradicionales de Europa, Japón y Estados Unidos.
Los expertos identifican dos grandes factores detrás de este fenómeno. En primer lugar, aspectos de mercado: los vehículos chinos ofrecen precios competitivos, equipamiento generoso (pantallas táctiles, asistencias de conducción y conectividad) y un diseño moderno que ha ganado la confianza de los consumidores chilenos. Este proceso recuerda lo ocurrido con las marcas surcoreanas hace dos décadas, que pasaron de ser vistas con escepticismo a dominar importantes segmentos gracias a su relación calidad-precio.
El segundo factor es estratégico. China ha impulsado una agresiva expansión global de su industria automotriz, apoyada en subsidios estatales, innovación tecnológica (especialmente en electromovilidad) y acuerdos comerciales. En Chile, esto se traduce en una mayor oferta, redes de distribución fortalecidas y campañas de marketing efectivas.
