El legado de la amabilidad [Por Adolfo Canales]
Ser amable es una cualidad que entrega y recibe: simpatía, cordialidad, cortesía, gentileza y urbanidad. Las preguntas son: ¿somos realmente amables? ¿Nos interesa ser amables?
El Doctor en Humanidades y Licenciado en Administración de Empresas Víctor Küppers, en una conferencia para el programa “aprendemos juntos” del BBVA, nos invita a la reflexión con una pregunta sustancial: “Cuando me muera ¿Cómo quiero ser recordado, por la familia y amigos?”. Nadie quiere pensar en la muerte, pero es bueno pensar en un legado que posiblemente no es dinero ni bienes, porque somos una generación endeudada. Pero si las enseñanzas entregadas a los seres queridos y cercanos, como modelo de vida. Suena presumido, pero es verdad. Nadie recuerda si el abuelo(a) agricultor chilote, tenía aprobado 3°Básico, pero si recordamos el cariño, las mañas, abrazos y enseñanzas recibidas. De allí la frase: “como decía mi abuelita…”
De un tiempo a la fecha se confunde sencillez con apatía y mala educación. En un supermercado, un alto porcentaje de personas no pide permiso para pasar, solo atropella, confundiendo prepotencia y arrogancia con simpleza y empoderamiento. Por su parte, ¿cuántas personas nunca saludan ni se despiden? Ese buenos días o buenas tardes, que tienen hasta los perros cuando se encuentran por la calle, que incluye hasta un olfateo. Eso no significa que nos estemos olfateando; aunque un perfume de su agrado siempre ayuda para marcar un sello, pero por lo menos un saludo con una mirada al rostro de la otra persona, que muestra respeto y amabilidad. Esa persona existe y el mensaje es: “me honra saludarlo, porque somos iguales, somos vecinos de la misma ciudad”. ¿Y si Ud. saludó en el colectivo o la micro y nadie lo saluda? No importa y no rabee con ellos. Ud. hizo lo debido; y si alguien lo saludó, se generó el efecto positivo, ambos existimos, ambos somos cordiales. Este ejercicio igualmente es fundamental para los tímidos, que temen al ridículo y siempre están preocupados de lo que dicen los demás. Salude, es liberador.
La amabilidad es una expresión que va más allá de lo correcto, es calidad humana. La cortesía de ceder el paso en el supermercado; o si existe un “taco” vehicular porque se apagó el semáforo, dejar pasar un vehículo para ayudar a los del otro lado. No a todos por supuesto, si no te van a linchar, pero generando conciencia de la alternancia vial en situaciones estresantes. Aquí estamos demostrando preocupación y solidaridad por el prójimo.
Todos podemos elegir como queremos ser y buscar el cómo queremos ser recordados, haciendo de paso a nuestro mundo un lugar mejor. Con nuestro entorno es suficiente, es un aporte importante.
Para terminar, resucitamos a Oscar Wilde, quien nos dejó más o menos el siguiente mensaje: que las personas no se pongan contentas porque te vas, sino que se alegren porque vienes llegando. La otra semana. La habilidad de ver lo positivo, con otro importante autor.
Por Adolfo Canales Guentelicán, Coaching – Docente.
