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En La U se siguen sumando bajas tras la eliminación ante Palestino

La eliminación frente a los Árabes en la Copa Sudamericana no solo significó un golpe deportivo para Universidad de Chile, sino que previo al duelo del lunes frente a la U. de Concepción, también dejó un complejo panorama médico.

El primer problema surgió a los 15 minutos del encuentro, cuando Juan Martín Lucero debió abandonar la cancha por molestias físicas. El delantero será sometido a exámenes, pero su presencia para el duelo del lunes no es segura.

También encendió alarmas Fabián Hormazábal, quien fue reemplazado durante el partido por Nicolás Fernández tras presentar problemas físicos. A ellos se suma el defensor venezolano Bianneider Tamayo, que dejó el campo por calambres y fue sustituido por Marcelo Díaz. En paralelo, Charles Aránguiz y Javier Altamirano han mostrado signos de desgaste físico en los últimos compromisos.

El panorama se complica aún más con las ausencias que el equipo ya arrastraba. Lucas Assadi continúa lesionado y es duda para el lunes, mientras que Octavio Rivero sigue fuera por una sinovitis en la rodilla, sin fecha clara de regreso.

El cuerpo técnico tenía previsto mantenerlo fuera de las canchas por al menos dos semanas más. Sin embargo, si se confirma que la lesión de Lucero es de mayor gravedad, Rivero podría adelantar su regreso para ser una alternativa en el frente ofensivo. Se trata de una decisión arriesgada, ya que podría empeorar su molestia, aunque también le permitiría comenzar a sumar minutos progresivamente.

Con este escenario, y con Eduardo Vargas como único delantero plenamente disponible, Francisco Meneghini deberá rearmar el equipo para enfrentar a Universidad de Concepción. Los universitarios se enfrentarán el lunes 9 a las 20:00 hrs en el Estadio Nacional.

Por Último Pase