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Las expectativas de los proyectos de hidrógeno en la región con el nuevo gobierno de Kast

Magallanes ha emergido como uno de los principales focos del desarrollo de hidrógeno verde en Chile, un sector clave en la transición energética y en la diversificación productiva del país. La combinación de vientos patagónicos persistentes y territorios con potencial para energía eólica ha generado una gran cartera de proyectos asociados a energía renovable, producción de hidrógeno y derivados como amoníaco verde.

A nivel local, se concentran varios5 proyectos de hidrógeno verde en distintas etapas, con algunos ya en evaluación ambiental y otros en desarrollo inicial. Se proyecta que la concreción de tan solo cuatro de estos proyectos podría elevar la participación de la región al equivalente al 10 % del PIB nacional, transformando profundamente la economía local. Además, corporaciones y acuerdos público-privados están preparando infraestructuras portuarias e industriales, como el uso de Cabo Negro para exportar derivados del hidrógeno.

Este dinamismo se ha visto acompañado de un fuerte respaldo ciudadano regional, donde se percibe un amplio apoyo al hidrógeno verde como motor de desarrollo económico y posicionamiento internacional.

Por otro lado, la elección de José Antonio Kast como Presidente de Chile marca un punto de inflexión potencial para la política energética nacional en los próximos años. Aunque aún no existe un documento oficial actualizado con detalles específicos sobre hidrógeno verde del nuevo gobierno, hay señales y debates que ayudan a perfilar lo que podría ocurrir.

Aunque el enfoque del gobierno de Boric apuntaba a convertir a Chile en un líder mundial en producción de hidrógeno verde, con metas ambiciosas para 2030 y planes de incentivos y coordinación público-privada, también había retrasos y desafíos operativos y de permisos.

Kast y el hidrógeno

Con Kast, analistas señalan que su administración podría priorizar la desburocratización y la agilidad en el otorgamiento de permisos para energías y proyectos, con la idea de incentivar inversión privada y reducir trabas, algo que desde el sector se percibe como necesario para atraer capitales y acelerar obras concretas.

Desde el sector se ha solicitado certeza jurídica para las inversiones, haciendo hincapié en que los procesos ambientales y de evaluación deben respetarse y no quedar sujetos simplemente a decisiones excepcionales fuera del marco regulatorio.

Este balance entre agilizar y mantener la institucionalidad será probablemente central para que los proyectos salgan de la fase de anuncios y entren en construcción y operación.

Por ejemplo, en algunos debates de campaña, Kast expresó que es importante proteger ciertos bienes nacionales, como los cielos del norte, lo cual lo llevó a criticar un proyecto de hidrógeno en Antofagasta por su ubicación cercana a un observatorio astronómico.
Si bien este caso no está directamente vinculado a Magallanes, muestra cómo el nuevo mandatario podría aplicar criterios de evaluación de impacto con énfasis en situaciones específicas, lo que podría influir también en futuros trámites ambientales en esta parte del país.

Aunque hay inversión y planes públicos y privados en marcha, no todos los proyectos avanzan al mismo ritmo, Algunas iniciativas se han encontrado con frenos o suspensión temporal debido a dificultades burocráticas o de rentabilidad, mientras que otras siguen en evaluación.

Lo que se espera

El reto clave para que Magallanes se consolide como polo de hidrógeno verde real bajo Kast será la claridad y estabilidad regulatoria para que empresas e inversionistas confíen y no detengan sus iniciativas.
También el equilibrio entre desarrollo y protección ambiental en una región con ecosistemas sensibles y valorados tanto local como internacionalmente. Y por cierto, una infraestructura concreta relacionada a puertos, energía asociada y sistemas logísticos que permitan exportar hidrógeno y derivados a mercados globales.

Con la llegada de Kast a la presidencia, los proyectos de hidrógeno verde en Magallanes enfrentan una etapa de expectativa y reajuste más que de ruptura. Por un lado, hay voluntad de desbloquear permisos y atraer inversión con menos trabas; por otro, organismos del rubro piden certeza legal y un marco claro para proteger los intereses de largo plazo y asegurar que estas iniciativas no queden solo en anuncios.

Si se logra ese equilibrio, Magallanes podría continuar reforzando su papel como centro estratégico del hidrógeno verde en Chile, con impactos significativos sobre su economía local, empleo y posicionamiento internacional.

Redacción ZonaZero.cl