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Golpe a la ilusión energética en Magallanes: ¿Y ahora, hacia dónde dirigimos la esperanza?

La esperanza de que la región se transformara en un polo mundial del hidrógeno verde ha recibido un duro revés en medio de los anuncios de esta semana. A salida de actores relevantes, como la francesa TotalEnergies de H2V Magallanes, que precipitará el cierre del gremio a corto plazo, hay que sumar la afectación en la coordinación de proyectos. Lo anterior, dejando a la mayoría de las iniciativas en un estado de hibernación indefinida. Más allá de la renuncia simbólica, la paralización pone en jaque la visión que durante años se promovió como una de las más prometedoras oportunidades de transformación económica para la región.

En las últimas décadas, Magallanes fue proyectada como un territorio con ventajas competitivas únicas para la producción de hidrógeno verde: Recursos eólicos excepcionales, disponibilidad territorial y conectividad marítima. En 2025, estudios cuantificaron hasta en 14 las iniciativas con potencial mayor a US$60 mil millones en inversiones estimadas.

Ese mismo año, el Gobierno nacional había celebrado la firma de un protocolo público-privado para sentar las bases del desarrollo sustentable de la industria, con presencia del Presidente de la República y autoridades regionales, destacando el potencial productivo y las oportunidades laborales que traería este emergente vector energético. 

Sin embargo, la falta de señales claras de demanda internacional, la ausencia de compradores firmes y las complicaciones de articulación de mercado han erosionado la confianza de los actores, según explicó la propia asociación gremial.

Sin dejar de mencionar, que también afectaron las proyecciones de los inversionistas la reconocida falta de certezas con las que se fueron encontrando en el camino.

En medio de este escenario incierto, el Gobierno anunció avances en infraestructura portuaria estratégica para Magallanes, destacando obras en el Muelle Mardones. Este impulso, vinculado a la conectividad y logística regional, plantea una lectura complementaria: El desarrollo portuario puede (y debe) ser un motor alternativo para diversificar la economía regional.

Una matriz más diversificada

Representantes locales han subrayado la necesidad de no anclar el futuro productivo de Magallanes en una sola actividad. Para muchos sectores, el fortalecimiento de la infraestructura portuaria podría catalizar nuevas cadenas productivas, desde servicios logísticos internacionales hasta la instalación de industrias relacionadas con transporte marítimo, construcción naval y exportación de productos regionales, reduciendo la dependencia de una sola industria energética.

El complejo presente de la industria del hidrógeno y la desarticulación gremial colocan a Magallanes en una encrucijada: Por un lado, la frustración de no ver despegar una industria que prometía ser emblemática; por otro, la oportunidad de repensar estrategias de desarrollo económico que integren múltiples actividades productivas con una base más amplia y resiliente.

Mientras los líderes regionales, el sector privado y las comunidades discuten cómo articular este nuevo rumbo, la región mantiene viva la esperanza de que un futuro productivo no dependa exclusivamente de un solo vector, sino que encuentre en la portuaria una alternativa firme y sostenible para generaciones venideras.

Redacción ZonaZero.cl