Skip links

Trabajadores de ONG ambientalista denuncian: “La mayoría tiene una sobrecarga de trabajo y es muy difícil lograr los objetivos para mejorar el sueldo”

El 28 de abril pasado, los trabajadores de la ONG The Nature Conservancy (TNC) iniciaron una huelga tras sus frustrados intentos por negociar mejores condiciones de trabajo con sus empleadores extranjeros.

La TNC es una organización ambientalista que cuenta con más de un millón de socios en todo el planeta y sus inicios se remontan a principios del siglo XX. En Latinoamérica tiene alrededor de 400 empleados y 44 en Chile, la mayoría de ellos sindicalizados.

A pesar de que el lema de TNC es llevar a cabo su misión “con profundo compromiso por la responsabilidad y la transparencia”, su diálogo con los propios trabajadores que realizan tareas de conservación en Chile en la Reserva Costera Valdiviana, entre otros espacios, ha sido nulo desde que comenzó el conflicto.

“Como una organización mundial líder sin fines de lucro, nos hacemos responsables ante nuestros miembros, el público y todas las criaturas que tienen interés en la preservación de los recursos naturales del mundo. Y buscamos hacer uso de cada dólar donado con especial atención en la eficiencia y la eficacia”, se autodefinen desde la organización.

Por otro lado, la empresa no hizo hasta el momento declaraciones públicas acerca del conflicto.

Los trabajadores son un grupo de personas humildes y apasionadas por la naturaleza, que no se caracterizan por recibir altos salarios y que, en esta instancia, piden a sus empleadores “condiciones laborales básicas y razonables”. Los empleados no han querido dramatizar una situación que se evidencia compleja. Existe una “preocupante falta de disposición al diálogo”, denunciaron, y se mostraron en redes sociales portando carteles donde dan cuenta de la huelga.

“Nuestros empleadores, la ONG norteamericana The Nature Conservancy, que es la organización no gubernamental más grande a nivel mundial, trabaja en alrededor de 50 países. Acá en Chile lleva más de 20 años y trabajamos 44 personas”, explica su referente gremial, Erwin Ovando.

“Nosotros actualmente estamos en huelga por un proceso de negociación colectiva en el que no se llegó a un acuerdo. Básicamente, en este proceso tuvimos diversas solicitudes, entre ellas reajuste salarial, reajuste por IPC anual, bonos de colectividad, aguinaldo y varias cosas más. Entonces, básicamente esta vez no quisieron negociar con nosotros”, explica el sindicalista.

“Según ellos no hay recursos”, subraya. “En el proceso la empresa llegó sin nada para ofrecer, así que básicamente seguimos adelante con el rechazo de la última oferta. Estamos en huelga desde el 28 y ellos nos están jugando a que nos agotemos”, explica.

Los trabajadores de la ONG han sido claros en sus peticiones: no ser parte de un ajuste salarial y buscar alternativas para mejorar sus ingresos.

“La conservación también se construye con condiciones laborales justas y transparentes. No hay conservación sin quienes la hacen posible”, indican los trabajadores en la cuenta de Instagram del gremio.

Respecto a su trabajo cotidiano señalan: “Hay personas que trabajamos en conservación, hay un grupo de guardaparques que laboramos en una reserva llamada Reserva Costera Valdiviana, también se trabaja con sindicatos de pescadores, comunidades indígenas y organizaciones locales en general. Además, hay socios de operaciones y finanzas”, detallan.

Ajuste por “mérito, no por IPC”

Los empleados de la ONG solicitan que sus salarios puedan incrementarse por IPC, pero los aumentos en la organización –con un tope del 4% anual, apuntan– están sujetos no al Indice de Precios al Consumidor (como es normal) sino al “mérito”, una meta final interna que se traduce en una serie de objetivos “casi imposibles de alcanzar”.

“El sueldo mínimo en Chile es de 539.000 pesos. Los empleados peor pagados de TNC ganan un 3 % más que el sueldo mínimo y se les exige hacer talleres de educación ambiental en colegios, monitoreo, hablar con donantes y socios, llenar hojas de tiempo, aprender inglés, subir reportes de gastos… y ganan lo mismo que un jornal en la construcción”, indica el gremialista.

Según cuenta, hasta hoy nunca han negociado sus sueldos por IPC. “Ellos ofrecen un reajuste que se llama equidad, pero este reajuste no es para todos ni es todos los años. En algunos momentos han decidido simplemente suspenderlo. También existe un reajuste por mérito, pero el máximo al que se puede aspirar es a un 4 % y es casi imposible llegar a ese nivel porque la exigencia es muy alta: debes cumplir todos tus objetivos o superarlos con holgura y además lograr muchas más cosas. La mayoría tiene una sobrecarga de trabajo y de resultados, y es muy difícil conseguir los objetivos. Por ese motivo creemos que es necesario tener un reajuste anual por inflación”, indica.