Gestión parlamentaria del senador Kusanovic: Ningún Proyecto de Ley aprobado
La gestión parlamentaria de Alejandro Kusanovic ha deambulado entre críticas y la dura realidad legislativa. En el análisis de su trabajo como representante de Magallanes en la Cámara Alta durante los últimos cuatro años son varios los indicadores que permiten medir su actividad. Más allá de la presencia mediática y el discurso político, los proyectos presentados y aprobados ofrecen un reflejo objetivo de su impacto legislativo real.
Desde que asumió su cargo en marzo de 2022, el senador por Magallanes, Alejandro Kusanovic, ha mantenido una alta presencia en el Congreso: asistencia regular a sesiones, participación en comisiones y un número no menor de proyectos de ley presentados. Sin embargo, al revisar con mayor detención su desempeño legislativo, surge una pregunta clave: ¿Cuáles han sido los resultados concretos para la región?
De acuerdo con registros oficiales del Congreso y reportes de prensa regional, ninguno de los proyectos de ley presentados por el senador Kusanovic como autor ha sido aprobado y convertido en ley desde el inicio de su período. Pese a haber impulsado diversas iniciativas, varias de ellas con fuerte despliegue comunicacional, estas permanecen en tramitación, han sido archivadas o derechamente no han logrado avanzar en el proceso legislativo.
Este antecedente instala una distinción fundamental que muchas veces se diluye en el debate público: Una cosa es asistir, opinar y presentar proyectos; otra muy distinta es gestionar, negociar y lograr resultados. En política, y especialmente para una región extrema como Magallanes, no basta con el volumen de intervenciones ni con la cantidad de mociones ingresadas. Lo que realmente importa es la capacidad de transformar esas ideas en leyes que impacten positivamente en la vida de las personas.
Magallanes enfrenta desafíos estructurales históricos: aislamiento, altos costos de vida, problemas de conectividad, déficit en infraestructura y servicios, entre muchos otros. En ese contexto, tener un senador que no logra sacar adelante ningún proyecto propio aprobado como ley plantea un legítimo cuestionamiento sobre la efectividad de su gestión.
La evaluación no apunta a la retórica ni a la presencia en el hemiciclo, sino a los resultados. Porque para una región, no tiene valor práctico un representante que habla mucho, presenta proyectos, pero no consigue que esos proyectos se aprueben. La política no se mide por el ruido que se genera, sino por los cambios reales que se obtienen.
A casi cuatro años de iniciado su mandato, el balance legislativo del senador Kusanovic deja una sensación difícil de ignorar: Mucho discurso, mucha actividad formal, pero escasos (o nulos) logros legislativos concretos para Magallanes. Y en una región que necesita soluciones urgentes, eso no es un detalle menor.
Según un informe publicado sobre la labor parlamentaria desde el inicio del ciclo actual, Alejandro Kusanovic ha presentado 29 iniciativas legislativas en el Senado, mientras que el otro senador por la región, Karim Bianchi, ha presentado 24 iniciativas. Bianchi en todo caso logra al menos un caso tangible de ley promulgada, y sus otras iniciativas sigue en etapas intermedias del proceso legislativo.
Por su parte, Kusanovic, a pesar de presentar cinco proyectos más en total, no ha logrado que ninguno se transforme en ley ni siquiera en acuerdos sustantivos dentro de comisiones o sala.
Esto refleja una brecha relevante entre la cantidad de proyectos impulsados y la capacidad de generar consensos o avanzar en tramitación legislativa hacia la aprobación.
¿Qué implican estas cifras para Magallanes?
En el debate público, en particular en regiones alejadas como Magallanes, los ciudadanos suelen medir la gestión parlamentaria por la aprobación de leyes concretas que impacten su vida cotidiana.
En todo caso, tanto Bianchi como Kusanovic han participado activamente en presentar iniciativas que, en muchos casos, buscan reflejar demandas regionales.
Pero la escasez de proyectos transformados en leyes, especialmente en el caso de Kusanovic, puede interpretarse como una limitada influencia política o capacidad de generar acuerdos en el Senado.
Con el nuevo ciclo legislativo avanzado, y considerando además que los promedios de tramitación legislativa son largos incluso en un Congreso activo, los próximos años serán determinantes para consolidar una agenda de impacto real. El desafío será transformar la visibilidad parlamentaria en resultados legislativos concretos que puedan materializarse en beneficios directos para Magallanes y su gente.
Redacción ZonaZero.cl
