Hidrógeno verde: Informe advierte que producirlo a nivel local seguirá siendo más caro que en China
Pese a las ventajas naturales que tiene Magallanes, y el país en general, para el desarrollo de energías renovables, los costos de producir hidrógeno verde seguirían siendo más altos que en otros países competidores durante la próxima década. Así lo muestran estimaciones basadas en datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), que comparan el costo nivelado de producción mediante electrólisis con energías renovables en distintos territorios.
De acuerdo con las proyecciones, tanto el norte como el sur de Chile presentan costos significativamente mayores que los observados en China y, en algunos escenarios, también superiores a los de Australia.
El análisis considera cinco componentes principales del costo: Financiamiento, operación de la electrólisis, operación de las energías renovables, inversión en electrolizadores y capital asociado a la generación renovable. Entre todos ellos, el financiamiento aparece como uno de los factores que más encarece los proyectos en Chile.
Brecha que podría mantenerse hasta 2035
Las proyecciones muestran que en Magallanes, donde se concentraban gran parte del interés por proyectos asociados al viento patagónico, los costos iniciales parten en torno a los US$5 por kilo, con una reducción progresiva que podría llevarlos a cerca de US$3,5 hacia mediados de la próxima década. Por su parte, en el norte chileno el costo de producir hidrógeno verde podría rondar cerca de los US$6 por kilo, bajando gradualmente hacia niveles cercanos a los US$4 en 2030 y algo por debajo de esa cifra hacia 2035.
Sin embargo, en China las estimaciones son considerablemente más bajas. Allí el costo podría situarse en torno a los US$3 por kilo, caer por debajo de US$2,5 hacia 2030 y acercarse a los US$2 hacia 2035.
Australia, otro actor relevante en la carrera global del hidrógeno, también proyecta reducciones importantes, aunque mantendría costos levemente superiores a los chinos.
El peso del financiamiento
Una de las principales conclusiones del informe es que el acceso a financiamiento barato y las economías de escala juegan un papel decisivo en la competitividad de esta industria emergente.
Mientras China cuenta con cadenas industriales consolidadas y financiamiento más accesible, proyectos locales deben enfrentar costos financieros mayores, lo que termina elevando el precio final del hidrógeno producido.
Este factor se vuelve especialmente relevante considerando que Magallanes fue presentado a nivel interno y externo como una apuesta fuerte por posicionarse como exportador global de hidrógeno verde, aprovechando su capacidad eólica.
El desafío para la estrategia chilena
El país había planteado una ambiciosa estrategia para convertirse en uno de los principales productores de hidrógeno verde del mundo. Sin embargo, las cifras muestran que la competitividad no dependerá solo de los recursos naturales.
La reducción de riesgos financieros, el desarrollo de infraestructura y la consolidación de mercados internacionales serán factores clave para que los proyectos chilenos logren competir en igualdad de condiciones con potencias industriales que avanzan rápidamente en esta nueva carrera energética.
En todo caso, por el momento, esa proyección es prácticamente una ilusión.
Redacción ZonaZero.cl
