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La mayor apuesta logística en décadas: Propuesta busca abrir opción para tener recintos francos portuarios

Magallanes podría estar ante una de las decisiones estratégicas más relevantes de su historia reciente. La propuesta de crear una red de Recintos Francos Remotos Portuarios (RFRP) (impulsada por el Gobierno Regional junto a la Fundación Prisma Austral) no es solo un ajuste técnico al régimen de zona franca, si no que es en la práctica, un intento por reposicionar al Estrecho de Magallanes como eje logístico del comercio marítimo global.

El planteamiento es ambicioso, pero se sostiene en que el mundo cambió, las rutas también, y Magallanes está nuevamente en el mapa. El documento explica que el Estrecho vive un punto de inflexión, debido al deterioro del Canal de Panamá (por sequía), los riesgos en Suez y el encarecimiento de rutas alternativas que han empujado a navieras a redescubrir el paso austral.

Entre 2021 y 2024, el tráfico marítimo creció un 83%, y las proyecciones apuntan a más de 3.000 buques anuales. No se trata de una hipótesis, sino de un flujo en desarrollo. A eso se suma otro factor clave que es la presión logística del Cono Sur. Exportaciones de granos, carne, energía (Vaca Muerta) y productos del mar necesitan rutas más eficientes hacia Asia.

El corazón de la propuesta es simple en lo jurídico, pero potente en lo económico, y busca habilitar espacios portuarios fuera de la zona franca tradicional, pero con los mismos beneficios tributarios y aduaneros, mediante decreto del Ministerio de Hacienda. Es decir, crear enclaves logísticos con condiciones de “extraterritorialidad económica” directamente en puertos estratégicos. Además, cabe señalar que no se requiere nueva ley porque ya existe base legal, y eso podría acelerar todo.

De zona aislada a red logística integrada

El modelo no plantea un solo proyecto, sino una red de cuatro nodos complementarios, es decir un nodo frigorífico para exportación de carnes, pesca y salmonicultura; un terminal multipropósito en Cabo Negro (con inversión privada de unos USD 150 millones); un polo naval y de bunkering apoyado en ENAP; y un nodo granelero vinculado a proyectos energéticos y de gran escala. Es decir, un sistema logístico completo.

Al mismo tiempo, uno de los elementos más relevantes del informe es que la demanda no es teórica. En la propuesta se mencionan conversaciones con gigantes del transporte marítimo como MSC, Maersk, CMA CGM y COSCO, que concentran más del 60% del comercio mundial de contenedores.

¿Qué buscan? Puntos de abastecimiento (combustible, provisiones), lugares para transbordo y reposicionamiento de contenedores, y reducción de costos frente a rutas saturadas o inseguras.

A eso se suman exportadores de Brasil, Paraguay y Argentina, que ven en Magallanes una alternativa real para optimizar envíos hacia Asia. En otras palabras, afirman que el negocio no hay que inventarlo, si no más bien hay que capturarlo.

Las proyecciones del documento son agresivas, pero plausibles si el modelo se ejecuta correctamente. Se proyectan entre 800 y 1.400 empleos directos en fase inicial, hasta 600 recaladas anuales de flotas pesqueras, ingresos por bunkering entre USD 8 y 15 millones anuales, una expansión significativa de la cadena de frío para salmonicultura, y un aumento de hasta 45% en aportes al FNDR vía zona franca.

Sin duda, la mayor apuesta logística en décadas, y que busca abrir la opción para tener recintos francos portuarios, que podrían cambiar la cara de Punta Arenas y de la región en general.

Equipo Redacción ZonaZero.cl