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SUBDERE intenta bajar la presión y explica nueva distribución del Plan de Zonas Extremas

En medio de la creciente polémica regional por la rebaja de recursos del Plan de Zonas Extremas, la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (SUBDERE) salió a explicar la nueva distribución presupuestaria para 2026, confirmando un cambio de criterio que deja a Magallanes sin el trato preferente que había sido establecido previamente.

A través de su unidad regional, el organismo reafirmó el compromiso del Gobierno del Presidente, José Antonio Kast, con el desarrollo de los territorios extremos, aunque en los hechos el nuevo esquema redistribuye los recursos a nivel nacional, equiparando a Magallanes con otras regiones beneficiadas.

De prioridad regional a reparto nacional

El nuevo presupuesto del Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas (PEDZE) contempla un total de $70.442 millones a nivel país, los que serán distribuidos entre regiones como Arica y Parinacota, Tarapacá, Los Lagos, Aysén, Magallanes, además de territorios insulares como Juan Fernández y Rapa Nui.

Esto marca un giro respecto del escenario anterior, donde Magallanes estaba priorizado mediante decreto y proyectaba recibir más de $40 mil millones. Esa decisión fue revertida en febrero por la actual administración, generando críticas transversales en la región.

Entrega en dos etapas y bajo evaluación

Según explicó el jefe regional de SUBDERE, Javier Labrín, la distribución de los recursos se realizará en dos etapas, bajo un criterio de control del gasto público.

En una primera fase, se asignarán cerca de $48 mil millones a nivel nacional, de los cuales Magallanes recibirá inicialmente $25 mil millones, cifra considerablemente menor a la proyectada anteriormente.

Una segunda entrega se concretaría entre junio y julio, pero quedará supeditada al nivel de ejecución presupuestaria que informe el Gobierno Regional.

Es decir, el acceso a nuevos recursos dependerá del cumplimiento de metas y avances en proyectos, un mecanismo que introduce mayor incertidumbre sobre los montos finales que recibirá la región.

Intento de contención política

Desde SUBDERE defendieron el modelo, señalando que busca “garantizar un control riguroso y eficiente del gasto público”. Sin embargo, el anuncio se da en un contexto de fuerte cuestionamiento político en Magallanes, donde autoridades y actores locales han criticado la pérdida de prioridad en la asignación de recursos.

El propio Labrín sostuvo que el foco estará en proyectos de conectividad y servicios básicos, en coordinación con la delegada presidencial Ericka Farías.

La explicación de SUBDERE no logra despejar el punto central de la controversia. El paso desde un modelo que privilegiaba a Magallanes (por sus obvias condiciones extremas) a uno que distribuye los recursos de manera más homogénea entre distintas regiones.

Si bien el organismo insiste en el carácter descentralizado del plan (donde el Gobierno Regional define las prioridades), lo cierto es que la reducción inicial de recursos y su condicionamiento posterior modifican significativamente el escenario de inversión para la región.

El PEDZE, que contempla una planificación a diez años (2025-2035), queda así en el centro del debate regional, con dudas sobre si el nuevo esquema permitirá sostener el ritmo de proyectos comprometidos o si, por el contrario, marcará un retroceso en una política que históricamente había buscado compensar las desventajas estructurales de zonas como Magallanes.