Antarctica21 advierte que postergar remodelación del aeropuerto de Punta Arenas pone en riesgo el desarrollo de Magallanes
La empresa operadora Antarctica21, a través de su CEO Verónica Peragallo, advirtió que el retraso en la expansión del Aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo debilita la conectividad regional y compromete el rol estratégico de Chile en el Continente Blanco. El pronunciamiento surge tras confirmarse que, debido a las condiciones del contrato de concesión, la modernización de la principal terminal aérea de la zona austral podría postergarse hasta el año 2041.
Al respecto, la ejecutiva argumentó que la expansión de la terminal no puede abordarse únicamente como una decisión económica o un asunto de infraestructura, sino como una definición estratégica para el país. “Hoy tenemos la posibilidad de consolidar a Magallanes como un polo internacional de turismo, ciencia y logística antártica. Para eso, necesitamos una infraestructura a la altura de ese desafío”, señaló Peragallo, añadiendo que Punta Arenas tiene el potencial de transformarse en un hub de conexión mundial si se toman decisiones oportunas y con visión de largo plazo.
La postergación de las obras se instaló en la contingencia luego de que el Panel Técnico de Concesiones rechazara las solicitudes de la empresa concesionaria para adelantar los trabajos. El diseño del contrato actual estipula que las obras de ampliación solo se gatillan de manera obligatoria bajo dos variables: si se cumplen determinados umbrales de ingresos y flujo de pasajeros, o bien de forma automática al cumplirse 240 meses (20 años) desde el inicio de la concesión. Al no alcanzarse las metas de tráfico exigidas, la ejecución relevante quedó fijada por contrato recién para marzo de 2041.

Desde el sector privado, diagnóstico que también comparte el gremio turístico Austro Chile, explican que evaluar la inversión basándose en los flujos actuales es un error técnico. Durante 2025, el terminal registró cerca de un millón de pasajeros, manteniendo una cifra estancada respecto al año anterior.
Los operadores sostienen que este congelamiento no se debe a una baja demanda, sino a que la infraestructura actual llegó a su límite de capacidad, lo que genera problemas directos como la pérdida de competitividad antártica frente a otros países que sí refuerzan su infraestructura, el freno a la apertura de nuevas rutas aéreas por falta de espacio y el impacto negativo en el desarrollo económico local.
Desde una perspectiva de política pública, el sector privado insiste en que avanzar en este proyecto constituye una señal de descentralización efectiva para las regiones extremas, por lo que instan a las autoridades a buscar mecanismos que permitan destrabar las obras antes del plazo contractual de 2041.
Redacción ZonaZero.cl
