“La región no resiste otra crisis”: La desaparición del jurel amenaza 3.500 empleos en Biobío
La ausencia del jurel en las costas del Biobío se ha convertido en una grave preocupación para la industria pesquera, las autoridades y los trabajadores de una de las regiones con mayor desempleo del país. Desde febrero de 2026, las capturas del recurso se encuentran muy por debajo de lo habitual, lo que ha dejado al 80% de la flota industrial en puerto. A mediados de mayo, solo se ha alcanzado el 28% de la cuota anual, cuando en condiciones normales se supera el 60%.
La presidenta del gremio Pescadores Industriales del Biobío, Macarena Cepeda Godoy, describió la situación como crítica: “Hasta hoy hemos capturado la mitad de lo normal y, pese a los esfuerzos de navegación y búsqueda, la situación no mejora. En simple, no lo hemos podido hallar”. Las empresas han realizado extensas exploraciones, incluyendo una operación especial con ocho embarcaciones de compañías como Camanchaca, Blumar, Landes, FoodCorp y Orizon, pero los resultados han sido insuficientes. Además, la presencia de ejemplares juveniles ha obligado a abandonar algunas zonas para proteger el recurso.
Expertos científicos atribuyen el fenómeno a condiciones oceanográficas anómalas. El director ejecutivo del Instituto de Investigación Pesquera (Inpesca), Aquiles Sepúlveda, explicó que desde fines de 2025 se registran temperaturas superficiales del mar más cálidas frente a las costas de Chile y Perú. Estas alteraciones modifican el hábitat del jurel, especie altamente migratoria, que tiende a desplazarse a aguas más profundas o a otras zonas en busca de condiciones favorables y alimento. Fenómenos similares ocurrieron en 2016 asociados al Niño costero.
El impacto laboral es la principal alarma. El gobernador regional, Sergio Giacaman, advirtió que la actividad del jurel genera al menos 3.500 empleos directos en una región que registra la tasa de desempleo más alta del país (10% en el trimestre enero-marzo 2026). “La región del Biobío no resiste otra crisis”, enfatizó. Por su parte, el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, aseguró que el Gobierno monitorea la situación y busca mitigar los efectos sobre el empleo y las comunidades pesqueras.
Aunque en los últimos días se han detectado señales puntuales de presencia del recurso cerca de la costa, como en Isla Santa María, las autoridades y el sector coinciden en que aún es prematuro hablar de una normalización. La industria busca sostener los puestos de trabajo permanentes mientras dura esta compleja temporada.
