Terremoto en Sindicato de Trabajadores de ENAP: Buscan sacar a presidenta tras despido de asistente social
Una inédita rebelión interna sacude las bases del Sindicato de Trabajadores de ENAP Magallanes. La gestión de Graciela Vásquez enfrenta su momento más crítico luego de despedir a una asistente social histórica y la presentación de recursos de protección por parte de otras dos funcionarias de la misma sede sindical, quienes según fuentes cercanas a la entidad, están trabajando “con miedo” a ser despedidas. El quiebre coincide con el absoluto silencio del gremio ante las recientes desvinculaciones de trabajadores de la estatal por el accidente en la planta de Posesión.
Lo que debiera ser la máxima entidad de defensa y amparo de la clase trabajadora se ha transformado, señalan fuentes cercanas al sindicato, en el escenario de una severa crisis laboral e institucional interna. El histórico Sindicato de Trabajadores de ENAP enfrenta por estas horas un verdadero terremoto que apunta directamente a la permanencia de su actual timonel, Graciela Vásquez.
Vásquez, ingeniera en prevención de riesgos de profesión, asumió la testera de la influyente organización tras ser electa en abril de 2023 y luego reelecta en 2025. Sin embargo, lo que comenzó como un periodo destinado a mantener el histórico protagonismo sociopolítico del sindicato derivó, según acusan las propias bases, en una administración caracterizada por la distancia, la nula efectividad comunicacional y una alarmante pérdida de peso estratégico en el debate regional.
El detonante: Despidos al interior de la casa de los trabajadores
El malestar soterrado terminó por explotar de manera pública tras conocerse una determinación calificada por los asociados como “contradictoria y errática”. El despido de una asistente social que prestaba servicios al interior de la entidad gremial y que registraba una vasta trayectoria colaborando con las familias de los petroleros.
La desvinculación de la profesional no solo encendió las alarmas éticas de los socios (quienes cuestionan que un sindicato aplique las mismas prácticas de despidos corporativos que públicamente dice combatir), sino que ya escaló al plano judicial. La asistente social afectada ya ingresó formalmente una demanda laboral ante los tribunales de justicia pertinentes.
A este escenario se suma un ambiente de extrema tensión laboral dentro de las dependencias administrativas de la organización. Según confirmaron fuentes extraoficiales a ZonaZero, en las últimas horas otras dos trabajadoras de la planta interna del sindicato recurrieron a la justicia interponiendo recursos de protección. La acción responde al evidente temor a ser objeto de represalias o nuevos despidos.
Bases se movilizan: Recolección de firmas y asamblea clave
La sumatoria de estos hechos provocó una reacción inédita entre muchos afiliados al sindicato, quienes habrían iniciado un proceso formal de recolección de firmas con un objetivo claro y explícito: forzar la destitución, remoción o activar un voto de censura en contra de Graciela Vásquez.
Para las próximas horas está fijada una asamblea de trabajadores que se anticipa de alta tensión. Si bien fuentes cercanas al sindicato señalan de manera interna que la presidenta intentará evadir el debate directo de estos puntos o sacarlos de la tabla oficial, los dirigentes de base y los trabajadores movilizados adelantaron que pondrán el tema sobre la mesa de manera intransigente, lo que podría sellar un desenlace complejo para el futuro de la corporación.

Silencio ante despidos en Posesión
La indignación de las bases petroleras no solo radica en los conflictos de pasillo del sindicato, sino en lo que califican como una “orfandad dirigencial” ante los problemas reales de la estatal. Hace solo unos días, ENAP concretó el despido de trabajadores y funcionarios a raíz de las investigaciones por la grave explosión ocurrida en la planta de Posesión. Frente a este masivo escenario de desvinculaciones por parte de la plana ejecutiva de la empresa, el sindicato liderado por Vásquez guardó un absoluto e incómodo silencio, según algunos trabajadores consultados. Más allá de si pertenecían o no a dicho sindicato: “Son trabajadores igual, y el sindicato siempre, históricamente se ha caracterizado por tener voz en este tipo de situaciones. Hoy eso no ocurre”, señalaron desde el anonimato.
La crisis del Sindicato de ENAP abre una interrogante profunda sobre la legitimidad de sus liderazgos en Magallanes. Una entidad que históricamente defendió a la región en el conflicto del gas y de las condiciones de sus operarios, hoy se encuentra sumida en uno de sus momentos más complejos.
Redacción ZonaZero.cl
