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Alianza entre Blumar y Junaeb: Salmón premium llega a los colegios para alimentar a 11.800 escolares 

Gracias a una alianza estratégica entre la empresa Blumar y Junaeb, el salmón premium producido en las gélidas aguas de Río Verde y Última Esperanza se ha convertido en el protagonista del almuerzo de miles de estudiantes de la región. No es solo comida; es identidad local en el plato. 

En el comedor de la Escuela Dellamira Rebeca Aguilar, en Punta Arenas, el aroma es distinto. Sobre las bandejas de los niños descansa un trozo de salmón atlántico, rosado y reluciente, el mismo que los mercados más exigentes de Asia o Estados Unidos reciben como un producto de lujo. Pero aquí, el lujo es local, es fresco y tiene el propósito de nutrir el futuro de Magallanes. 

La iniciativa, liderada por la compañía Blumar en colaboración con la concesionaria de Junaeb, DeliBest, ha logrado un hito sin precedentes en la zona, que es llevar el salmón regional a más de 11.800 escolares repartidos en 67 establecimientos educacionales de la región. 

Trazabilidad con sello magallánico
Lo que llega al plato de los estudiantes no es un excedente de producción. Es salmón premium con una trazabilidad 100% regional. Los peces son criados en los centros de cultivo de Río Verde y Última Esperanza, y procesados en la moderna planta de Blumar en Punta Arenas. 
“Este salmón es exactamente el mismo que exportamos al mundo”, destaca Trinidad Amézaga, jefa de Tienda Mercado Blumar. La idea es simple pero poderosa: que el orgullo de la exportación regional sea primero una realidad en la mesa de quienes habitan el territorio. 

Más que un almuerzo: Educación y Nutrición
Para la comunidad educativa, este programa va más allá de una entrega mensual de 11.000 porciones. Representa un cambio en la cultura alimentaria. El salmón es reconocido mundialmente como una “superproteína” por su alto contenido de Omega-3, fundamental para el desarrollo cognitivo de niños y jóvenes. 
Sin embargo, el desafío era que los niños lo aceptaran. Por ello, el programa incluye para este 2026 una serie de actividades complementarias: clases de cocina para las manipuladoras de alimentos, puntos de educación nutricional y degustaciones para que las familias aprendan a preparar este recurso local de manera atractiva. 

Un compromiso de largo aliento 
Para Blumar, este hito (que comenzó como un piloto en escuelas rurales como la Bernardo de Bruyne de Río Verde) hoy se consolida como un pilar de su relación con la comunidad. En una región donde el mar lo es todo, que los niños conozcan y saboreen lo que sus propios padres o vecinos producen es, quizás, la mejor lección de pertenencia que se puede recibir antes del timbre de salida.
Mientras el programa sigue expandiéndose, la meta es clara y apunta a que la salmonicultura en Magallanes no solo se vea en los barcos y plantas, sino que se sienta, cada mes, en la alimentación de las nuevas generaciones.

Redacción ZonaZero.cl