Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril presentó una variación mensual de 1,3%
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que en abril de 2026 el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 1,3%. Esta cifra representa el mayor incremento mensual desde julio de 2022 y superó las expectativas del mercado, que anticipaban un alza cercana al 1,7%-1,8%. Con este resultado, el IPC acumula un 2,7% en lo que va del año y alcanza un 4,0% en los últimos doce meses, su nivel más alto en siete meses.
La principal explicación del aumento radica en la división de transporte, que subió un 8,0% e incidió en 1,011 puntos porcentuales del IPC general. Dentro de esta división, los combustibles para vehículos personales registraron alzas extraordinarias: la gasolina aumentó un 25,3% (incidencia de 0,774 pp.) y el petróleo diésel un 45,7% (0,204 pp.). Estos incrementos responden probablemente a ajustes en los precios internacionales del petróleo y variaciones en el tipo de cambio.
La segunda división con mayor impacto fue vivienda y servicios básicos, que avanzó un 0,8% e incidió 0,142 pp., impulsada principalmente por el alza en el precio del gas (4,5%). Por el contrario, la división de vestuario y calzado presentó una baja de -1,8%, restando 0,044 pp. a la variación mensual. Diez de las trece divisiones del IPC aportaron incidencias positivas.
En términos subyacentes, el IPC sin volátiles subió solo un 0,5%, mientras que el IPC menos alimentos y energía lo hizo en un 0,3%, lo que sugiere que la inflación de fondo se mantiene más contenida. Los alimentos registraron variación mensual de 0,0%.
Este repunte inflacionario ocurre en un contexto donde la inflación anual se aleja nuevamente de la meta del 3% del Banco Central. Analistas estiman que las presiones de los combustibles podrían ser transitorias, pero seguirán monitoreando su impacto en las expectativas y en eventuales decisiones de política monetaria.
