La increíble historia de Karl Bushby: Salió caminando de Punta Arenas hace 28 años hacia Inglaterra
Hay promesas que toman una tarde en cumplirse, y otras que consumen media vida. Cuando el ex-paracaidista británico Karl Bushby plantó sus botas en los vientos implacables de Punta Arenas el 1 de noviembre de 1998, el mapa geopolítico del mundo era radicalmente distinto. No existían los teléfonos inteligentes, la conectividad total era una utopía de ciencia ficción y Bill Clinton gobernaba desde la Casa Blanca. Aquel día comenzó la “Expedición Goliat”, un desafío extraordinario con dos reglas inquebrantables: Avanzar de forma continua sin utilizar ningún medio de transporte motorizado y trazar una línea ininterrumpida de huellas desde la Patagonia chilena hasta su hogar natal en Hull, Inglaterra.
Hoy, tras recorrer cerca de 50.000 kilómetros y haber cruzado ya la frontera de los 57 años de edad, Bushby se encuentra en la recta final de la travesía a pie más larga e inédita de la historia contemporánea. Lo que originalmente calculó que le tomaría unos 12 años, se ha convertido en una odisea de casi tres décadas de supervivencia, burocracia y resistencia extrema.

El trayecto de Bushby no solo desafió la resistencia física, sino las fronteras geopolíticas del planeta. En sus primeros años, ascendió por el continente americano sorteando peligros que detendrían a cualquiera. Cruzó a pie el inhóspito y criminal Tapón del Darién, entre Colombia y Panamá, evadiendo la presencia de guerrillas y fuerzas paramilitares.
Sin embargo, uno de los hitos más escalofriantes ocurrió en mayo de 2006. Junto al aventurero francés Dimitri Kieffer, Bushby logró lo que muchos consideraban imposible: Cruzar el estrecho de Bering a pie desde Alaska hasta Siberia. Fueron 14 días agónicos caminando sobre gigantescas placas de hielo marino flotante y quebradizo, arrastrando trineos de suministros y portando un rifle para defenderse de los osos polares. Lograron conectar a pie, por primera vez en la era moderna, el continente americano con el asiático.

El laberinto burocrático y la audaz hazaña del Mar Caspio
Los mayores obstáculos para la Expedición Goliat no provinieron siempre de la naturaleza indómita. Al pisar suelo ruso en Uelen, las autoridades de Moscú lo detuvieron de inmediato por ingresar a través de una frontera no autorizada en una zona de estricto control militar. Aquello desató un calvario legal de años, donde Bushby enfrentó juicios, amenazas de deportación y severas restricciones de visado que congelaban su avance durante meses, obligándolo a retornar temporalmente a países como México para esperar autorizaciones mientras el invierno siberiano dictaba cuándo los ríos congelados eran lo suficientemente firmes para volver a caminar.

Las tensiones geopolíticas recientes y los conflictos internacionales le cerraron las fronteras terrestres tradicionales para avanzar hacia Europa desde Asia Central. Atrapado entre la imposibilidad de reingresar a Rusia o cruzar de manera segura por Irán, Bushby tomó una decisión inédita en 2024 para mantener la pureza de su regla de “no usar motores”: cruzar el inmenso Mar Caspio nadando.
Con el apoyo de la guardia costera de Kazajistán y nadadores locales, Bushby completó un extenuante tramo a nado de 31 días y cerca de 280 kilómetros hasta llegar a Azerbaiyán, sumando un nuevo hito de resistencia humana a su bitácora.
La recta final hacia el hogar
Tras superar el atasco de Asia y cruzar Turquía a finales de 2025, el ex-paracaidista se adentró finalmente en el territorio europeo. Recientemente, a las puertas de la primavera de 2026, se le ha visto avanzar con firmeza siguiendo el curso del río Danubio, a pocos kilómetros de Viena, Austria.

A tan solo unos 1.500 kilómetros de su meta final, el único gran enigma logístico que le queda por resolver es cómo cruzar el Canal de la Mancha para ingresar al Reino Unido. Bushby se encuentra gestionando permisos especiales con las autoridades anglofrancesas para avanzar a pie a través del túnel de mantenimiento del Eurotúnel (Chunnel). De denegársele el acceso, el aventurero ya ha advertido que está dispuesto a enfrentar un último tramo de natación de 34 kilómetros en aguas abiertas.
Se estima que Karl Bushby concretará su arribo definitivo a Hull entre septiembre y octubre de 2026, donde su madre lo aguarda en la misma casa que abandonó hace 28 años.
La historia de la Expedición Goliat va más allá de la anécdota deportiva; es un testimonio vivo de cómo las fronteras políticas, las crisis globales y la burocracia estatal pueden llegar a ser barreras mucho más infranqueables que las propias selvas o los mares de hielo.
Para conocer más detalles visuales sobre el inicio de su travesía y las reglas estrictas de su ruta ininterrumpida, puedes consultar el siguiente documento audiovisual: The man walking around the world. Este video sintetiza de manera concisa el recorrido global de Karl Bushby y los fundamentos de su histórica caminata desde el sur de Chile.
Equipo Investigación ZonaZero.cl
