Enap descabeza a su equipo de operaciones tras la explosión en planta Posesión y aún no se sabe el costo de la reparación
Seis meses después de la explosión que sacudió la planta Posesión, Enap Magallanes ejecutó el pasado viernes 29 de mayo una masiva ola de despidos que barrió con sus principales jefaturas operacionales. Cinco profesionales con cargos directivos directamente vinculados al funcionamiento del recinto fueron desvinculados en una sola jornada, mediante un escueto correo interno que no fue acompañado de ninguna explicación pública. La estatal confirmó la salida de los profesionales con una declaración de apenas dos líneas, dejando las preguntas que verdaderamente importan sin respuestas.
La salida de estas cinco jefaturas no es un hecho aislado. En marzo de este año ya había sido removido el gerente de Producción y Desarrollo de la estatal en la zona, también bajo un estricto hermetismo oficial. En total, desde el 19 de diciembre de 2025 (fecha en que una grave inflamación en un gasoducto destruyó parte de las instalaciones de Posesión) Enap Magallanes ha desvinculado a al menos seis cargos de alta responsabilidad en el área de operaciones.
Hasta el día de hoy, la empresa no ha informado si estos despidos masivos son consecuencia de la investigación interna, de un sumario administrativo o de una simple decisión gerencial. Tampoco se ha precisado si se determinaron negligencias graves, quiénes las cometieron y qué sanciones reales arriesgan.
Cifras bajo llave: El costo oculto del desastre
Lo que Enap Magallanes se ha esmerado en no señalar públicamente durante la primera mitad de este año (y que la comunidad magallánica tiene derecho a saber) es cuánto le costó al bolsillo de todos los chilenos la emergencia en Posesión. Esta planta es la auténtica columna vertebral del abastecimiento energético regional. Es el complejo encargado de procesar el gas natural que calefacciona los hogares y mueve la industria donde el invierno no da tregua.
Una emergencia de esa magnitud implica daños severos a la infraestructura del Estado, contratos de emergencia firmados a contrarreloj con empresas externas y millonarias pérdidas por paralizar la producción de hidrocarburos durante semanas. Sin embargo, en los últimos seis meses la estatal no ha liberado información que entregue las cifras reales de la reconstrucción. La empresa se ha limitado a repetir su libreto oficial de que la planta está “totalmente operativa desde el 18 de febrero” y lista para afrontar el invierno, echando tierra sobre el millonario costo que significó arreglar el desastre.
Cinco cargos clave no siguen en la empresa
Lo que resulta altamente preocupante para los sectores técnicos es el momento elegido para ejecutar este descabezamiento masivo. A menos de tres semanas del inicio oficial del invierno, justo cuando la demanda de gas de Magallanes entra en su curva más alta y peligrosa por las bajas temperaturas, la gerencia general removió simultáneamente a quienes lideraban las áreas más críticas de la operación en terreno.
De una sola estocada, se dejó sin sus titulares a la gerencia de Ingeniería, Operación y Mantenimiento; la gerencia de Proyectos; la jefatura del Departamento de Operaciones Planta; la jefatura de Planta; y la jefatura de Operaciones. Sus funciones serán asumidas de manera interina por profesionales internos. La estatal, fiel a su estilo centralista, prefirió no referirse a los riesgos que este probable vacío de liderazgo podría ocasionar.
Por el lado laboral, el Sindicato de Profesionales de Enap Magallanes declinó emitir comentarios formales, señalando de manera escueta que se encuentran analizando la situación junto a su equipo de asesores legales. La empresa, en tanto, calificó los despidos como parte de sus “procedimientos internos”.
Ninguna de las dos explicaciones responde lo que Magallanes exige saber: Qué falló exactamente ese 19 de diciembre, qué negligencias se detectaron, cuánto dinero público costó reparar el desastre y bajo qué criterios se tomaron dichas decisiones en vísperas del invierno.
Redacción ZonaZero.cl
