El Ministerio de Defensa de Chile oficializó la puesta en marcha de un plan estratégico de modernización para las Fuerzas Armadas con proyección al año 2043. El anuncio fue realizado directamente desde la Región de Magallanes por el ministro de Defensa, Fernando Barros, quien estuvo acompañado por los altos mandos del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea (FACh). Durante la presentación, la autoridad confirmó que la cartera contará con un presupuesto asignado que casi duplica al del ejercicio anterior, tras quedar exenta del recorte fiscal del 3% aplicado a otros ministerios.

El programa contempla el retiro definitivo de material operativo que acumula décadas de uso continuo. En el componente aéreo, la FACh dará de baja la flota de cazas F-5, con cinco décadas de servicio, y los helicópteros Bell UH-1H, que superan los 50 años de operaciones. Como reemplazo, el plan incluye la adquisición de aeronaves de transporte para reforzar el apoyo logístico e institucional en zonas aisladas y en el continente antártico, tareas que actualmente desempeñan los aviones C-130 Hércules.

En el ámbito naval y terrestre, la Armada renovará sus aviones de exploración y vigilancia marítima de largo alcance para intensificar el patrullaje en el Océano Pacífico y el Estrecho de Magallanes. Por su parte, el Ejército ejecutará un programa de actualización técnica a la flota de tanques y sumará plataformas de ciberseguridad, radares y sistemas de monitoreo fronterizo.

El plan de infraestructura incluye la posibilidad de edificar nuevas bases militares en el extremo sur del país y la inyección de recursos para ampliar las capacidades del puerto naval de Punta Arenas, con el objetivo de consolidar esa posición como nodo logístico estratégico hacia el territorio antártico.

En materia de financiamiento, la hoja de ruta establece que los recursos serán distribuidos en tramos plurianuales supervisados por Hacienda y las comisiones de Defensa del Congreso. Este esquema busca asegurar la continuidad de los pagos a largo plazo sin comprometer las arcas públicas ni depender de los vaivenes políticos de cada administración de turno.

Respecto a los plazos de ejecución, el Ministerio fijó el inicio de las primeras licitaciones internacionales para el primer trimestre del próximo año. Estas convocatorias priorizarán la compra de tecnología de radar de apertura sintética, equipos de comunicación encriptada para las tres ramas y la llegada gradual de los nuevos helicópteros multipropósito.

Finalmente, el alto mando militar enfatizó que la modernización no solo responderá a tareas defensivas, sino que reforzará la capacidad de respuesta ante catástrofes naturales y emergencias en zonas extremas. El plan contempla que la nueva flota aérea y de transporte terrestre quede operativa y a disposición de las tareas de protección civil en todo el territorio chileno.