En una jornada encabezada por el presidente del directorio, José Miguel Cruz, la Empresa Portuaria Austral (EPAustral) oficializó ante los medios lo que ya había adelantado Zonazero hace algunas semanas: la llegada de José Barría como su nuevo gerente general. La nueva administración asume el mando de los terminales marítimos de Magallanes fijando como eje prioritario el fortalecimiento de la infraestructura y logística para posicionar a Punta Arenas ante las oportunidades del tráfico marítimo internacional.

Durante su primera intervención pública, Barría remarcó que la estrategia apuntará a capitalizar el incremento sostenido de embarcaciones que optan por navegar por el estrecho de Magallanes ante las restricciones y dificultades operativas que enfrenta el canal de Panamá.

Obras clave: Ampliación de muelles y nueva sala de pasajeros

La estatal ratificó la hoja de ruta de los proyectos de infraestructura que se encuentran en fase de licitación y ejecución:

  1. Muelle Prat (Punta Arenas): Avanzan las licitaciones para la nueva sala de pasajeros y los trabajos de alargue del muelle. La empresa proyecta un plazo de ejecución de entre 16 y 18 meses, con miras a tener la infraestructura plenamente operativa para la temporada 2028.
  2. Muelle Mardones: Se ejecutará el reforzamiento de losas. Esta intervención técnica permitirá habilitar la terminal para la operación de carga mixta, atendiendo simultáneamente buques de contenedores y graneleros.
  3. Dinamización invernal: La gerencia buscará romper la estacionalidad prestando servicios logísticos a la industria pesquera durante los meses de invierno.

Proyección de cruceros y dinamismo para el comercio local

En materia turística, la EPAustral proyecta para la presente temporada la llegada de 160 cruceros y más de 70 mil pasajeros a las costas regionales.

Respecto a la atención del flujo de visitantes, Barría aclaró que los servicios turísticos y gastronómicos asociados a las recepciones continuarán estando a cargo del comercio establecido de Punta Arenas, con el fin de asegurar que el impacto económico de la actividad portuaria encadene directamente con los prestadores locales.