La controversia geopolítica en la zona austral sumó una de sus reacciones más duras e institucionales en las últimas horas. El senador independiente por la Región de Magallanes, Karim Bianchi, solicitó formalmente al Gobierno y a la Cancillería chilena la salida inmediata del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, catalogando sus recientes declaraciones sobre el Estrecho de Magallanes como "provocativas, insultantes e inaceptables" para la dignidad nacional.

El parlamentario magallánico reaccionó con dureza luego de que el representante de Washington condicionara la cooperación de su país en la protección del paso interoceánico a que Chile trabaje alineado a las prioridades de seguridad norteamericanas, añadiendo la polémica afirmación de que "no hay una Antártica que pertenezca a Chile".

"Chile no requiere de un padrino"

En sus declaraciones, Bianchi rechazó tajantemente cualquier intento de tutela o pretensión de "protección" extranjera sobre las vías marítimas del extremo austral.

  1. Soberanía sin tutelaje: "Estoy cansado como chileno, pero además como magallánico, con el manoseo que se ha dado al Estrecho de Magallanes (...) Chile no requiere de un padrino que venga a defender sus intereses. Nosotros tenemos soberanía y propiedad sobre el Estrecho y eso no tiene discusión", aseveró el senador independiente.
  2. Petición de salida diplomática: El legislador pidió expresamente a la Cancillería adoptar una posición de máxima firmeza e instruir la salida del diplomático estadounidense: "Que se vaya con cama y petaca", sentenció, asegurando que Judd confunde cooperación bilateral con subordinación e injerencia directa en la política interna e integridad territorial del país.
  3. Crítica al centralismo: Bianchi emplazó además a las autoridades políticas de Santiago a no mirar la zona austral "de espalda desde el Palacio de La Moneda", señalando que la verdadera defensa de la soberanía no se agota en discursos, sino en la inversión real en infraestructura portuaria, conectividad y recursos para el control marítimo efectivo del Estrecho.

Tensión geopolítica en el Atlántico Sur

Los emplazamientos del embajador norteamericano y la dura réplica de las autoridades locales reflejan la creciente tensión en torno a las rutas bioceánicas australes. Ante la saturación y complicaciones operativas del Canal de Panamá, la vía marítima de Magallanes ha reasumido un rol estratégico global para el comercio y la defensa internacional.

Mientras desde sectores parlamentarios transversales —incluyendo el vicepresidente del Senado, Iván Moreira— se coincide en que el embajador Judd ha incurrido en reiteradas faltas a la neutralidad diplomática, la representación de la Región de Magallanes presiona para que Santiago entregue una respuesta contundente que ratifique ante Washington que la soberanía austral chilena no se negocia ni se somete a condiciones externas.