En su primera entrevista tras retirar su postulación a la Secretaría General de la ONU, la expresidenta rompió el silencio sobre el escenario político en Chile. Pese a advertir que dependerá de la definición de los partidos, la exmandataria dejó clara su disposición a seguir en la primera línea pública.
La declaración que remece al tablero político
Durante una entrevista concedida al programa De la región al mundo del canal TVU de la Universidad de Concepción, la exjefa de Estado fue consultada de forma directa sobre la posibilidad de competir nuevamente por la Presidencia de la República: "¿No hay segunda sin tercera?".
Tras reflexionar breves segundos, Bachelet respondió entre risas:
"Yo creo que sí… yo creo que sí (...). Yo voy a intentar, pero otra cosa será si los partidos así lo quieren o no".
Se trata de las primeras declaraciones de la exmandataria en las que manifiesta públicamente una apertura explícita hacia una tercera carrera presidencial, tras sus mandatos de 2006-2010 y 2014-2018.
Mapeando el rol de la oposición y el avance progresista
Bachelet descartó de plano alejarse del debate público o retirarse a la vida privada:
"Yo no me voy a quedar tranquila tejiendo, por así decirlo. Bueno, la verdad es que nunca he tejido. Voy a seguir haciendo lo que pueda por la unidad de todas las fuerzas que queremos el progreso y no los retrocesos".
En esa línea, expresó su inquietud ante el escenario político actual, señalando que le preocupa un eventual retroceso en derechos consolidados, con especial énfasis en la agenda de género e igualdad de las mujeres. Ante esto, reafirmó su compromiso de promover la convergencia y unidad del sector progresista en el país.
El cierre del capítulo internacional
La conversación también abordó el desenlace de su aspiración a la Secretaría General de las Naciones Unidas. Al respecto, reveló que durante el proceso recibió comentarios sobre el reparo de ciertos sectores internacionales ante liderazgos de su perfil, argumentando que algunas autoridades manifestaron reparos directos a "una mujer con sus ideas e historia".
Con este anuncio, la exmandataria reactiva las proyecciones electorales de cara a las próximas definiciones en el bloque de centroizquierda e izquierda.
Reacciones transversales
Las palabras de la exmandataria generaron un inmediato terremoto político y reacciones divididas en todo el espectro. Desde el oficialismo y el oficialismo progresista, figuras parlamentarias como la diputada Ana María Gazmuri y la parlamentaria Gael Yeomans valoraron la disposición de la exjefa de Estado, destacando su liderazgo, experiencia e idoneidad para articular la unidad del sector. Sin embargo, en la propia centroizquierda también se encendieron alertas respecto al impacto de su figura, advirtiendo que el retorno de un liderazgo tan dominante podría asfixiar o posponer el necesario surgimiento de nuevas generaciones de recambio en la oposición.
En la vereda opuesta, las críticas no se hicieron esperar. Desde la oposición y la derecha, parlamentarios como Diego Schalper (RN) y Benjamín Moreno (Partido Republicano) cuestionaron el anuncio, señalando que recurrir nuevamente a la expresidenta evidencia una «profunda escasez de ideas y liderazgos» en el sector. A su vez, otros dirigentes como Javier Olivares arremetieron llamando a la exmandataria a marginarse de la primera línea electoral, mientras que diversos analistas apuntan a que la eventual irrupción bacheletista reconfigurará por completo las primarias y el mapa de candidaturas de cara al próximo ciclo presidencial.
