Desde su gira oficial por Italia, el Presidente José Antonio Kast volvió a blindar tajantemente al ministro de Justicia, Fernando Rabat, en medio de la controversia desatada por la concesión de rebajas de condena a imputados por delitos sexuales. Ante las crecientes exigencias de renuncia planteadas por la oposición y sectores del propio oficialismo, el Mandatario descartó cualquier salida del gabinete y asumió de forma directa el costo de la crisis.

"La responsabilidad política la asumí yo, porque soy el Presidente de la República", remarcó la máxima autoridad del país, insistiendo en que el secretario de Estado "cuenta con mi entera confianza". En esa línea, Kast recordó que la remoción de ministros responde a una atribución exclusiva del Jefe de Estado y emplazó a los legisladores a no sobrepasar sus facultades institucionales.

En relación con el libelo defensivo con el que ha amenazado el bloque opositor, Kast adoptó una postura confrontacional: "La han anunciado todos los días y cada día reconocen más personas que aquí no ha habido una infracción al derecho ni a la Constitución. Si la quieren enfrentar a través de una acusación constitucional, que la presenten y que se vote".

Defensa a la gestión de Justicia y críticas al bloqueo del Presupuesto

El Jefe de Estado salió en defensa de la trayectoria de Rabat al mando del Ministerio de Justicia, destacando su liderazgo en proyectos de ley en materia de flagrancia, Reglas del Uso de la Fuerza (RUF), responsabilidad parental y el programa Escuelas Protegidas. Kast tildó de "disputa política" el intento de apartarlo del cargo por un episodio "puntual, aunque grave", e instó al Congreso a enfocarse en las soluciones legislativas de fondo que el Gobierno ya se encuentra tramitando.

Asimismo, el Presidente fustigó los amagos de la oposición de rechazar partidas en el debate del Presupuesto como medida de presión. Advirtió que frenar la entrega de recursos termina afectando de manera directa a las propias víctimas y a la ciudadanía que demanda mayor seguridad. Mientras tanto, desde Santiago, la vicepresidencia sostuvo reuniones con partidos oficialistas para contener las inquietudes internas y encauzar las reformas legales pertinentes.