En una de las jornadas políticas más intensas de las últimas semanas en el Congreso, el Senado de la República rechazó de forma definitiva la acusación constitucional presentada en contra del exministro de Hacienda, Nicolás Grau. Pese a haber sorteado con éxito su primer trámite legislativo, el libelo opositor terminó desmoronándose en la Cámara Alta al no alcanzar los quórums necesarios en ninguno de sus cuatro capítulos.

La ofensiva, impulsada originalmente por parlamentarios del Partido Nacional Libertario (PNL) y el Partido Republicano (REP), buscaba establecer la responsabilidad política de la exautoridad por presuntas irregularidades en las proyecciones fiscales elaboradas al término del gobierno anterior, cuestionando duramente las diferencias detectadas entre las estimaciones del déficit fiscal y la deuda pública para los años venideros.

La caída de un diseño que dependía del PDG

Hace apenas una semana, la Cámara de Diputados había encendido las alarmas en el oficialismo tras aprobar la acusación por un estrecho margen de 77 votos a favor, 68 en contra y 1 abstención. Sin embargo, ese piso político era frágil: el avance de la moción en la Cámara Baja estuvo amarrado fundamentalmente a los votos del Partido de la Gente (PDG).

Al no contar con representación de dicha colectividad en el Senado, el escenario adverso para los acusadores se anticipó temprano y terminó consolidándose este martes ante la falta de apoyo transversal, registrándose una alta cuota de rechazos y abstenciones en las filas parlamentarias.

El desglose de la votación en la Cámara Alta

El libelo ingresó al hemiciclo severamente debilitado y fue rechazado de manera categórica capítulo por capítulo, bajo el siguiente detalle:

  1. Capítulo Primero: Rechazado con 16 votos a favor, 25 en contra y 4 abstenciones.
  2. Capítulo Segundo: Rechazado con 9 votos a favor, 32 en contra y 2 abstenciones.
  3. Capítulo Tercero: Rechazado con 16 votos a favor, 26 en contra y 3 abstenciones.
  4. Capítulo Cuarto: Rechazado con 10 votos a favor, 33 en contra y 2 abstenciones.

Con este resultado, el Senado pone punto final al intento de la oposición de sancionar e inhabilitar de cargos públicos al exjefe de la billetera fiscal, cerrando un capítulo de alta tensión en Valparaíso que vuelve a evidenciar las complejidades de las fuerzas opositoras para alinear mayorías en la Cámara Alta.