El Mundial de fútbol 2026 que se está desarrollando en Norteamérica, es la máxima expresión del sistema que rige el mundo actual, basado en el vender como sea. La FIFA, manejada por hombres de saco y corbata que no saben lo que es patear un balón persisten en ensuciar un deporte que, a pesar de estar tan manchado, sigue y seguirá otorgando emociones que despiertan hasta a un muerto en vida.

Es inevitable que el fútbol nos siga dando tristezas y alegrías, a pesar de todo el estrujo que le dan y seguirán dando. También son inevitables las infinitas propagandas de las casas de apuestas y los goles de Messi.

No deseo, por nada del mundo, que también sean inevitables las pausas de rehidratación, ni tampoco que el que esté mirando un partido en realidad esté mirando el celular la mayor parte del tiempo.

Irán se jugó la vida la noche del viernes ante un serio conjunto egipcio, pero no logró ganar el partido tras invalidarse el agónico gol que le daba el pase gracias al VAR, el nuevo arbitraje del fútbol moderno. Tendrá que esperar para saber si un tercer puesto le vale para disputar los dieciseisavos de final. Vinieron a lo que vinieron, jugando con el cuchillo entre los dientes como una muestra de dignidad en suelo estadounidense, país que no suele tenerla ante los que vienen de otras tierras. Tanto así que olvidé que el mundial también se disputa en México…nación tan rica en cultura y que tan poco la han exhibido.

Colombia, conformado por un grupo unido y de jugadores talentosos, definió el grupo frente al Portugal de Cristiano Ronaldo.

En Ecuador el ambiente es bipolar. A Becaccece lo querían afuera, hoy es héroe nacional. Los alemanes sucumbieron ante La Tri, que se agrandó y ganó 2-1. Ecuador deberá esperar a los resultados de hoy, pero ya clasificado como mejor tercero, su rival más probable es el invicto México. En tierra azteca no ven con buenos ojos este cruce, saben que chocarán ante un equipo que, tras su inesperada hazaña, viene con aires de grandeza; arma de doble filo.

Uruguay, bicampeón mundial, ya no es lo que era. Una noche para el olvido, pero también inolvidable debería ser si quieren dar vuelta la página. Los orientales se ven desorientados al intentar llevar a cabo las ideas de Bielsa, un hombre que no logró en ningún momento llegarle a sus dirigidos y sus dirigidos no supieron hacer valer la historia de un país tan chico pero a la vez tan grande. Un España chato y aletargado por momentos, solo precisó de un error del golero Muslera, quien disputaba su sexto Mundial a los 40 años… ¿Qué da realmente garantías en un partido de fútbol? Ni siquiera la experiencia.

Del otro lado del río de La Plata ya van por el tercer asado en la concentración. Messi, Scaloni y sus secuaces disfrutan en un distendido ambiente y esperan tranquilos lo que viene,,. ¿Es necesario tanta pizarra, tanta charla técnica, tanta obsesión por lo táctico? Para los argentinos (menos Bielsa), basta con un buen costillar.