El presidente José Antonio Kast, en conjunto con la ministra de Educación, María Paz Arzola, presentó este martes un proyecto de ley que busca reformar de manera estructural el Sistema de Admisión Escolar (SAE). La iniciativa legal, que inicia ahora su tramitación legislativa en el Congreso, propone terminar con la exclusividad del sistema de asignación aleatoria (conocido popularmente como "tómbola") establecido en 2015, permitiendo que los colegios públicos y particulares subvencionados vuelvan a seleccionar a sus alumnos si así lo deciden.
La propuesta del Ejecutivo consiste en un modelo de carácter mixto y voluntario. Esto implica que cada comunidad educativa tendrá la facultad de elegir si adopta el nuevo mecanismo de selección o si mantiene de forma íntegra el sistema centralizado de sorteo actual.
Los ejes del nuevo modelo mixto
El proyecto contempla una plataforma única administrada por el Ministerio de Educación (Mineduc), pero divide el ingreso a los establecimientos en dos modalidades independientes:
- Elección Mutua (EM): Esta vía será voluntaria para los colegios que tengan más postulantes que vacantes disponibles. Permitirá seleccionar a los estudiantes basándose en el rendimiento académico (a partir de 7° básico), aptitudes específicas para proyectos artísticos o deportivos, la asistencia a reuniones informativas y entrevistas directas con los apoderados para evaluar su adhesión al proyecto educativo del plantel. El texto legal estipula que este sistema mantendrá la reserva obligatoria de cupos para estudiantes prioritarios y aquellos con necesidades educativas especiales (NEE).
- Asignación Aleatoria (AA): Se mantendrá el formato de sorteo centralizado vigente para dos casos específicos: las instituciones que decidan no aplicar la selección por mérito y para rellenar las vacantes que queden disponibles tras finalizar el proceso de elección mutua.
Fundamentos y debate técnico
Desde el Ministerio de Educación, la ministra María Paz Arzola justificó la reforma señalando que el diseño actual del SAE no ha cumplido con las metas de evitar la segregación, argumentando que es necesario reincorporar variables de mérito y afinidad que tengan sentido para las familias y los proyectos pedagógicos.
La discusión legislativa reactiva un debate prolongado entre los defensores del sistema por sorteo —quienes sostienen que la selección generaba discriminación y arbitrariedades contra los alumnos— y los críticos de la "tómbola", quienes afirman que la aleatoriedad restó libertad de elección a los padres y afectó la matrícula y el rendimiento de los liceos públicos emblemáticos del país.