Una respuesta científica y de economía circular nacida en Magallanes está captando las miradas de los principales paneles de sustentabilidad global. Un innovador proyecto enfocado en la revalorización de desechos plásticos y aceites industriales usados para transformarlos en combustibles logró un destacado reconocimiento internacional, abriendo una ventana clave para el tratamiento de pasivos ambientales.

La propuesta tecnológica irrumpe como solución ante un vacío crítico: la compleja logística de segregación y el millonario costo de traslado que hoy hace que más del 90% de los plásticos termine en vertederos o en el océano.

Una planta para frenar miles de toneladas de basura

La iniciativa cuenta con un respaldo técnico sólido sustentado en procesos químicos de alta eficiencia. A través de la pirólisis —una técnica que descompone las macromoléculas del plástico a altas temperaturas y en total ausencia de oxígeno— el sistema logra romper las cadenas de polímeros (como el polietileno y el polipropileno) para reconfigurarlas en moléculas más pequeñas de hidrocarburo líquido.

Las metas e impacto proyectados para la planta piloto contemplan:

  1. Capacidad de procesamiento: Proyecta procesar hasta 3.650 toneladas de residuos plásticos al año.
  2. Tratamiento de residuos peligrosos: Dará un destino útil a aceites industriales usados, elementos altamente contaminantes que hoy representan un serio peligro ambiental.
  3. Eficiencia de conversión: Dependiendo de la pureza del material, los reactores pueden alcanzar rendimientos notables, obteniendo un hidrocarburo líquido químicamente similar al queroseno o aditivos combustibles aptos para procesos de refinamiento secundario.

En el radar de los Premios Verdes

Este avance local logró sortear con éxito los estrictos filtros internacionales de los Premios Verdes, el festival de sustentabilidad más importante de la región, que año a año evalúa el impacto socioambiental, la viabilidad técnica y la escalabilidad de miles de proyectos en Iberoamérica.

Con este hito, el proyecto se suma al exclusivo listado de innovaciones chilenas que han liderado la vanguardia ambiental en este certamen internacional, siguiendo los pasos de iniciativas destacadas en años previos como Photio (tecnología Green Tech que reduce gases contaminantes), Ecocitex (reciclaje textil) y Atando Cabos (limpieza y reciclaje de redes de pesca en el sur de Chile).

El éxito de este modelo tecnológico demuestra que, lejos de las grandes capitales industriales del hemisferio norte, la ingeniería aplicada a nivel local es perfectamente capaz de proponer soluciones disruptivas para acelerar la transición energética y mitigar la crisis global de los plásticos.


Fuente: H2News