El plan de austeridad y modernización del Ejecutivo empieza a tomar forma de ley. El Gobierno confirmó que durante el segundo semestre de este año ingresará formalmente al Congreso el proyecto de ley que busca fusionar el Ministerio del Interior y la Secretaría General de Gobierno (Segegob), una medida orientada a centralizar la conducción política y las comunicaciones en una sola estructura.
La iniciativa, que fue adelantada originalmente por el Presidente José Antonio Kast en su Cuenta Pública de junio, apunta a eliminar las duplicidades de funciones dentro del comité político.
De hecho, el camino ya comenzó a pavimentarse de manera práctica con el último cambio de gabinete, donde el ministro del Interior, Claudio Alvarado, asumió el rol de biministro, haciéndose cargo también de la vocería que dejó Mara Sedini.
El diseño de la reforma busca que exista una sola coordinación política, programática y comunicacional del gobierno bajo el mando de Interior, un modelo inspirado en experiencias internacionales donde las vocerías y la gestión interna dependen de secretarías unificadas.
Para afinar el articulado final que ingresará al Parlamento, el Gobierno convocará dentro de los próximos días a una comisión técnica de expertos integrada por especialistas en administración pública, exautoridades y representantes de centros de estudios. Sin embargo, el tijeretazo institucional no se detendría solo en el comité político de La Moneda.
Desde el Ejecutivo confirmaron que no se descartan nuevas fusiones de carteras para continuar adelantando el aparato público, estando ya bajo análisis la unificación de los ministerios de Obras Públicas y Transportes, movimiento que también cuenta con el antecedente directo tras el nombramiento de Louis de Grange como biministro de ambas áreas.