Un duro revés en las expectativas ciudadanas y un panorama de fisuras internas en el oficialismo dejó al descubierto la última encuesta Plaza Pública de Cadem. De acuerdo con el sondeo emitido este domingo, la desaprobación a la gestión del presidente José Antonio Kast escaló hasta el 60%, consolidando su peor registro demoscópico desde el inicio de su administración el pasado 11 de marzo.

El desplome no solo se refleja en el desafecto general, sino en una erosión progresiva de los márgenes de gobernabilidad. Mientras la desaprobación subió dos puntos para tocar el umbral del 60%, el respaldo a la conducción del Ejecutivo experimentó una nueva caída, situando la aprobación presidencial en un magro 37%.

El derrumbe del relato interno: Coalición sin orden

Más allá de las cifras macro de popularidad, el dato más crítico para el Palacio de La Moneda se aloja en los atributos de gestión. Ante la consulta de si el mandatario "puede mantener ordenada a su coalición política", el indicador sufrió un desplome vertical de 11 puntos, posicionándose en apenas un 20%.

Este hundimiento estadístico coincide con los días de máxima tensión instalados en el oficialismo, cruzados por profundas discrepancias y desalineamientos públicos entre las bancadas de Chile Vamos, el Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario. La percepción de un bloque gobernante fragmentado y sin conducción centralizada ya se traspasó por completo a la opinión pública.

Atributos personales a la baja

El desgaste del diseño gubernamental también arrastró la valoración de la figura presidencial. Si bien se mantienen como sus puntos más altos la "responsabilidad" (45%) y la "autoridad y liderazgo" (41%), ambos registraron caídas de dos y cuatro puntos respectivamente. El desplome más severo lo sufrió el atributo de ser "valiente", que retrocedió seis puntos para quedar en un 40%.

En la vereda opuesta, la ciudadanía castiga con dureza las características políticas y comunicacionales de Kast:

  1. Dialogante: Cae 5 puntos, llegando solo al 33%.
  2. Cercano: Retrocede a un 31%.
  3. Empático: Se posiciona en el sótano de la medición con un 30%.

Asimismo, la capacidad de articulación con las fuerzas de oposición se mantiene en un estado crítico, ya que apenas un 18% de los encuestados considera que el Ejecutivo sostiene una buena relación con los sectores contrarios en el Congreso. En contraste, el único indicador con una variación marginal positiva fue la percepción sobre su equipo de ministros, donde un 33% estima que cuenta con un buen elenco gubernamental (dos puntos más que el mes anterior).

El escenario para La Moneda se torna complejo al cierre del primer cuatrimestre de mandato: con las coaliciones de base tensionadas, una agenda legislativa que requiere puentes que la ciudadanía acusa inexistentes y un 60% del país manifestando un rechazo explícito a la conducción del Estado.