Un documento interno del Subdepartamento de Inspección en Vuelo detalla falencias operacionales en el terminal Carlos Ibáñez del Campo. Aunque no comprometen la seguridad inmediata, exigen atención urgente debido a las extremas condiciones meteorológicas de la Región de Magallanes.

El oficio reservado emitido por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) encendió las alarmas sobre el estado de la infraestructura aeroportuaria estratégica de Chile. Entre los puntos más críticos a nivel nacional figura el Aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo de Punta Arenas, considerado la principal puerta de entrada a la Patagonia y la logística hacia la Antártica.

El documento (Oficio N°09/5/017), elaborado tras las inspecciones técnicas de 2025, reúne hallazgos del Subdepartamento de Inspección en Vuelo. Si bien el informe abarca terminales como Santiago y Arica, la situación en Magallanes genera especial preocupación debido a que sus operaciones militares, científicas y comerciales se desarrollan bajo condiciones extremas de viento cruzado, hielo y baja visibilidad.

Los puntos críticos detectados en Punta Arenas

La radiografía de la DGAC sobre el principal terminal aéreo de Magallanes apunta de forma directa a tres áreas clave para las maniobras de aterrizaje y despegue:

  1. Ayudas Visuales y Sistemas de Guía: El informe arrojó observaciones pendientes de corrección en las luces de aproximación y la señalización técnica.
  2. Infraestructura Operacional: Deficiencias en áreas de pavimentos que requieren intervenciones de conservación para evitar riesgos mayores.
  3. Exigencia Meteorológica: El documento resalta que, a diferencia de otros puntos del país, Punta Arenas opera bajo un estándar de máxima presión ambiental (vientos y escarcha), por lo que cualquier desfase en los sistemas PAPI (luces de guía de descenso) o demarcación horizontal eleva la complejidad de los vuelos.

"No es inseguro, pero requiere intervención"

Desde la DGAC aclararon que la presencia de estas observaciones no significa que el recinto opere de manera insegura, sino que forma parte del trabajo regular de fiscalización preventiva para mitigar riesgos operacionales antes de que ocurran incidentes.

Para subsanar estas fallas, la autoridad aeronáutica confirmó que mantiene mesas de coordinación mensuales con la Dirección de Aeropuertos del Ministerio de Obras Públicas (MOP) —organismo encargado de financiar y ejecutar los arreglos en pistas y plataformas— y con la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).

En el caso particular de Magallanes, la DGAC ya ha remitido oficios al MOP para programar las obras necesarias tanto en el terminal de Punta Arenas como en el aeródromo Julio Gallardo de Puerto Natales, buscando anticiparse al desgaste natural que produce el tráfico aéreo continuo en la zona austral.