La tensión política está al rojo vivo. En una maratónica sesión que se extendió hasta pasadas las 02:00 de la madrugada de este jueves, la Sala del Senado aprobó la emblemática megarreforma del Gobierno. Con un estrecho margen de 26 votos a favor y 24 en contra, el proyecto estrella del Ejecutivo logró sortear este crucial debate y avanzó a su tercer trámite legislativo en la Cámara de Diputados.
Sin embargo, la victoria oficialista encendió los ánimos de la centroizquierda. Desde la oposición acusaron con dureza que el articulado salió adelante únicamente gracias a la mayoría parlamentaria del oficialismo, calificando al Ejecutivo de "incapaz" de llegar a consensos con el sector político o los municipios.
Los puntos de la discordia
El debate estuvo marcado por la fricción en torno a las propuestas más controversiales del proyecto, las cuales contaron solo con el respaldo del oficialismo:
- La rebaja del impuesto corporativo.
- La reintegración tributaria.
- La invariabilidad para grandes inversiones.
- Las indemnizaciones por anulación de permisos ambientales.
Ofensiva total en el Tribunal Constitucional
La derrota legislativa no frenará a la oposición. La senadora Yasna Provoste (DC) arremetió con fuerza, señalando la incapacidad del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, para construir puentes. Asimismo, la diputada Daniela Serrano (PC) confirmó que los jefes de bancada ya coordinan un requerimiento único ante el Tribunal Constitucional (TC) para frenar la reforma, asegurando que el proyecto "compromete la soberanía del país por más de 20 años".
La oposición tiene un plazo de cinco días tras la eventual promulgación de la ley para presentar este recurso, lo que congelaría por completo la iniciativa a la espera de un fallo.
La defensa de La Moneda
Desde la otra vereda, el Gobierno saca cuentas alegres. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, manifestó su profunda satisfacción por el resultado: "Estamos llegando al final con la convicción de que pensamos en lo correcto y en lo que Chile necesita", recalcó, defendiendo el debate democrático dado en el Parlamento.
¿Qué viene ahora?
El texto vuelve ahora a la Cámara de Diputados en su tercer trámite, donde se revisarán los cambios realizados por los senadores. Si los diputados rechazan las modificaciones, se deberá conformar una comisión mixta. Sin embargo, desde el oficialismo, el diputado Jorge Alessandri (UDI) llamó a aprobar las enmiendas del Senado con rapidez para evitar dilaciones y convertir la reforma en ley lo antes posible, advirtiendo que el fantasma de la impugnación ante el TC solo retrasará el proceso.