A pocas semanas de las celebraciones de Fiestas Patrias, la presión sobre el bolsillo de las familias chilenas suma una nueva preocupación. El reciente repunte en el precio internacional del trigo —materia prima fundamental para la elaboración de la harina— amenaza con trasladarse directamente al costo final de la masa de pan y empanadas en el comercio local.

De acuerdo con estimaciones del sector y análisis de especialistas, el alza global de los cereales podría proyectar un incremento aproximado de hasta un 10% en el valor comercial de las empanadas y productos derivados del trigo justo en la antesala de los festejos patrios.

El factor harina y la postura del gremio

El encarecimiento responde al comportamiento de los mercados agrícolas globales, donde la cotización del grano alcanzó sus niveles más altos en los últimos tres años debido a factores geopolíticos y fluctuaciones en los países exportadores. Este escenario impacta en el costo de los insumos que abastecen a la industria molinera y panificadora del país.

Pese a la presión ejercida sobre el precio de la harina, desde las organizaciones gremiales matizan el impacto final que tendrá en la empanada, recordando que el costo final del producto depende de múltiples insumos. Representantes del sector panificador han señalado que el insumo de mayor peso en la estructura de costos de una empanada de pino sigue siendo la carne bovina, además de la cebolla y los servicios operativos, por lo que el alza de la harina no debería traducirse de manera automática ni desmedida al consumidor.

No obstante, comerciantes y fonderos señalan que el margen operacional se encuentra apretado, ya que la acumulación de alzas en servicios de transporte y combustibles golpea la cadena de distribución, por lo que el precio por unidad en panaderías y fondas tradicionales oscilará bajo ese nuevo ajuste marginal de costos.