La Región de Aysén concretó este mes una de sus obras de infraestructura más esperadas en años. El Ministerio de Obras Públicas (MOP) encabezó la entrega del totalmente renovado Aeropuerto Balmaceda, una megaobra pensada para multiplicar la conectividad del sur austral y fortalecer la proyección turística y comercial de la zona.

Nuevo terminal de pasajeros de Balmaceda, generada por IANuevo terminal de pasajeros de Balmaceda. Fuente: MOP

Modernización integral ante el clima extremo

El proyecto no solo amplía la escala de la infraestructura existente, sino que responde directamente a las complejas condiciones meteorológicas que año a año fuerzan cancelaciones y retrasos en la zona.

La obra abarca un área de 12.391 metros cuadrados diseñados bajo criterios de eficiencia energética y estándares de seguridad aeronáutica de última generación.

  1. Infraestructura de embarque: Se habilitaron 5 nuevos puentes de embarque directos y 6 posiciones de estacionamiento para aeronaves comerciales.
  2. Capacidad general: El recinto suma 13 posiciones para aviación general y 100 calzos para vehículos de pasajeros y servicios.
  3. Aterrizajes todo clima: Paralelamente, la Dirección de Aeropuertos ejecuta la normalización de las áreas de maniobras, integrando sistemas de ayuda a la navegación aérea de aproximación en baja visibilidad. La medida busca minimizar la suspensión de vuelos producto de las densas nieblas o nevadas patagónicas.

"Obras de Estado que trascienden a los gobiernos"

La ceremonia de entrega fue encabezada por el biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, quien puso en valor la continuidad institucional detrás de un proyecto de esta envergadura:

"Estas son obras de Estado que trascienden a los gobiernos; eso habla bien del rol del Estado, de las instituciones y del Ministerio de Obras Públicas. Con esta puesta en servicio provisoria, esperamos que, una vez que estén operativas todas las nuevas instalaciones y tecnologías a partir del 1 de octubre, todos los pasajeros puedan ir usándolo y aprovechando las nuevas instalaciones", señaló la autoridad.

Con esta puesta en marcha gradual, la red aeroportuaria del extremo sur de Chile se prepara para un nuevo piso operativo, apuntando a absorber una demanda anual proyectada sobre el millón de usuarios y reduciendo el histórico aislamiento de Aysén.