La histórica identidad ganadera de Tierra del Fuego comienza a escribir un nuevo capítulo. En una geografía moldeada durante más de un siglo por las ovejas, el viento y el coirón, un grupo de agricultores de Porvenir está transformando el paisaje austral mediante la instalación de modernos invernaderos de alta tecnología, diseñados para extender la estacionalidad de los cultivos, combatir el clima extremo y reforzar la seguridad alimentaria en el confín de la isla.
El cambio no surge por casualidad, sino del esfuerzo cotidiano de emprendedores locales que han decidido apostar por rubros poco convencionales para la zona. Una de ellas es Nidia Silva, nacida en Chonchi en 1965 y exprofesora de danza, quien bautizó su emprendimiento como "Flores Fueguinas". En sus invernaderos produce claveles, rosas, lirios y gladiolos que hoy acompañan los momentos más significativos de la comunidad.
Su vocación quedó retratada en una travesía inolvidable: un cliente la llamó desde Santiago con la difícil tarea de entregar un ramo de flores frescas en el paso fronterizo de San Sebastián, a más de 140 kilómetros de Porvenir. Sin dudarlo, Nidia sumó chocolates y un peluche, cargó su vehículo y manejó durante más de dos horas por caminos de ripio hasta emocionar a la destinataria. Su historia demuestra que la floricultura de calidad no solo es posible en el extremo austral, sino que también crea lazos profundos en la comunidad.
A pocos kilómetros, la posta generacional la toma Dante Ortega Apablaza. Nacido en 1989, representa el rostro joven de la Agricultura Familiar Campesina en la provincia. Tras años de cultivar a cielo abierto sufriendo el impacto de las heladas y el viento, hoy cuenta con un moderno invernadero donde su gran apuesta son las frutillas, un producto poco habitual en la isla, además de lechugas y hortalizas frescas. Con ello busca abastecer de forma local a Porvenir y reducir la histórica dependencia de los envíos de alimentos provenientes del norte del país.
Estas iniciativas forman parte de un plan más amplio de desarrollo productivo. Este año se incorporaron casi 1.200 metros cuadrados de nuevos invernaderos de alta tecnología en la zona. Se trata de estructuras de metalcom y policarbonato, con fundaciones de hormigón y una inversión superior a los ocho millones y medio de pesos por unidad. Según explicó Beatriz Guzmán, representante de Soluciones Constructivas, estas obras están diseñadas para durar al menos 20 años y resistir ráfagas de viento extremas, techos congelados y la acumulación de nieve.
El despliegue es impulsado por un convenio estratégico entre el Gobierno Regional de Magallanes e INDAP, con una inversión superior a los 3.200 millones de pesos orientada a potenciar a cerca de 90 usuarios de la provincia. Autoridades como el director regional (s) de INDAP, Petar Bradasic, y el gobernador regional, Jorge Flies, destacaron que el objetivo es dotar a la zona de infraestructura resistente al cambio climático para que cada metro cuadrado construido se traduzca en mayor producción, mejor calidad y un futuro sostenible para Tierra del Fuego.
