El medio de comunicación digital Ex-Ante llevó a cabo una entrevista al puntarenense y ex ministro Rodrigo Álvarez Zenteno. En la conversación analizó las recientes declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea argentina sobre el Estrecho de Magallanes chileno y sostiene que no se trata simplemente de errores geográficos. A continuación publicamos el diálogo donde el ex parlamentario por Magallanes y referente histórico de la derecha en la región habló claro y directo sobre lo ocurrido:


—El jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Javier Valverde, incluyó a Magallanes y el Paso de Drake en una referencia a la soberanía de su país. ¿Fue un error o representa una aspiración permanente de ese país?

—Creo que es clave entender que los temas de relaciones exteriores y defensa son infinitamente más relevantes para la política y la sociedad argentina que para la chilena. Cuando uno ve que un almirante jefe de hidrografía sostiene determinadas posiciones sobre la boca oriental del Estrecho de Magallanes, y que ahora el jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea hace una declaración muy confusa, hay que entender que esto no es un error de geografía. Es una visión, una tesis que responde a una preocupación histórica de Argentina.


—¿Y qué te parece la respuesta de la Cancillería argentina? No es del todo clara sobre el carácter chileno del Estrecho.

—La declaración es correcta para nosotros, porque para Chile es absolutamente claro lo que establecen los tratados de 1881 y de 1984. Pero les falta algo tan sencillo como decir expresamente que el Estrecho de Magallanes es chileno. Eso no lo dicen.

—¿Dónde ves la mayor preocupación?


—En que Argentina todavía tiene un boletín oficial, cuyo contenido nos dijeron que iban a derogar y no lo han hecho, que habla de territorio compartido, de política integrada y de la boca oriental del Estrecho de Magallanes como propia. Eso es inaceptable. Tenemos que ser muy claros con Argentina, porque no es la primera vez.

Hace dos meses hubo una polémica por el HMS Medway, un barco británico que opera en las Malvinas y que fue a repostar a Punta Arenas. El Tratado de 1984 dice específicamente que Argentina no puede oponerse y, al contrario, debe garantizar el libre tránsito de cualquier nave, cualquiera sea su bandera, que utilice el Estrecho.

—¿Cómo analizas la reacción del gobierno de Kast?

—En general me parece correcta. Creo que Chile ha cometido algunos errores en esta materia y ha reaccionado a veces con cierta equivocación. La declaración actual es adecuada, pero no debemos descuidar el tema. Me parecería importante que el Gobierno reiterara la urgente necesidad de que en cualquier página oficial argentina se elimine cualquier referencia al Estrecho de Magallanes como territorio compartido.

-¿Qué representa la visita de Kast para ver ejercicios militares en la zona austral? ¿Puede escalar la polémica?

-La presencia del presidente Kast me parece correcta y también necesaria. No tiene para nada una intención de escalar la polémica. Estamos hablando de ejercicios dentro del marco institucional chileno. Lo que sí creo es que debe ser complementada por actitudes mucho más permanentes de defensa y proyección de nuestra soberanía en el contexto austral.

-¿En qué sentido?

-Un compromiso de renovación de material para la Fuerza Aérea, para la Armada y para el Ejército, absolutamente indispensable. Llevamos ya prácticamente 16 años sin una renovación masiva. Nuestros sistemas de armas se han ido quedando un tanto en el pasado. Por lo tanto, la visita debe sumarse a un compromiso de un gasto en defensa mayor del que hemos tenido los últimos 16 años.

-La Armada Argentina publicó un video del destructor ARA “Almirante Brown” navegando por canales “del país”, si bien son chilenos. ¿Es otro ejemplo de la pretensión argentina?

-Es uno más de esos signos equívocos constantes de Argentina, que contradicen los tratados. Es una estrategia argentina de plantear posiciones distintas en materias resueltas, como puede ser el dominio completo y absoluto de Chile del Estrecho de Magallanes.

—Eres magallánico. ¿Cómo viviste la cuasi guerra de 1978?

—Tenía 12 años y viví la tremenda tensión de ese momento. Vi campos minados, bunkers, la zanja defensiva en Tierra del Fuego y cruces pintadas sobre hospitales y colegios de Punta Arenas. Por eso tengo una preocupación personal por el tema.

—¿Cómo evalúas, en general, al gobierno de Kast?

—Mi visión es positiva y tengo mucha expectativa hacia el futuro. Creo que ha hecho cosas extraordinariamente positivas y soy totalmente partidario de la conducción económica del ministro Quiroz. También creo que se han cometido errores, algunos de los cuales llevaron a la salida de ministros y subsecretarios.

—¿Y respecto a seguridad?

—Tengo diferencias. Discrepo del contenido de la reforma constitucional. Creo que necesita fuertes perfeccionamientos desde el punto de vista del derecho y las libertades de las personas. En un Estado de excepción, el respeto absoluto a esos derechos y la protección que daba el Senado me parecen fundamentales.

—¿Esperabas ser convocado al gabinete?

—Prefiero no opinar sobre eso.

-¿Crees que hay una generación como la tuya que no ha sido suficientemente valorada en la derecha?

-Hay muchas personas que tuvimos roles muy importantes en la Convención Constitucional, el gobierno del Presidente Piñera y muchos de ellos no fueron convocados al Gobierno. Pero respeto plenamente el derecho del Presidente a llamar a quien quiera. Y que el Presidente también tenga la responsabilidad de explicar por qué llamó a algunas personas si después se tuvo que hacer cambios. Ya tuvo que hacerlos en una ocasión y él mismo dijo que no es lo que le hubiera gustado hacer en ese momento.


Entrevista realizada y publicada por Ex=Ante.cl