Frente a los recientes dichos y desinteligencias en materia geopolítica sobre el área de Magallanes y el mar de Drake, excomandantes en jefe de la Armada de Chile remitieron una carta fijando postura sobre las relaciones bilaterales con Argentina. En el escrito, la antigua cúpula naval advierte que ante las pretensiones de soberanía sobre la zona austral se debe actuar con determinación institucional.
La misiva surge como respuesta a los dichos del general trasandino Valverde, quien semanas atrás reclamó soberanía sobre sectores estratégicos del territorio magallánico, hecho que motivó una nota de protesta por parte de la Cancillería chilena. Aun cuando el jefe de la Armada argentina, almirante Juan Carlos Romay, reconoció públicamente que el Estrecho de Magallanes pertenece a Chile, los exalmirantes recalcaron la importancia de no descuidar los antecedentes históricos entre ambos Estados.
“La historia aconseja prudencia, pero también firmeza. Ya en 1978 Argentina declaró insanablemente nulo el Laudo Arbitral sobre el Beagle. Esa experiencia no debiera olvidarse”, señalaron los retirados altos mandos navales en el texto difundido por T13.
El pronunciamiento recalca que, más allá de los reconocimientos circunstanciales o comunicados entre diplomacias, el Estado de Chile debe mantener una postura infranqueable en la resguardo de sus tratados territoriales y en la preservación de su soberanía efectiva sobre las aguas australes.
Del mismo modo, añaden que resulta difícil comprender que "siga vigente el Decreto 256 de 2010, cuyas disposiciones, a nuestro juicio, entran en conflicto con la Convención sobre Derecho del Mar y con el Tratado de Paz y Amistad de 1984, particularmente respecto de la libertad de navegación por el Estrecho de Magallanes". Los firmantes reflexionan que "es difícil construir una relación de plena confianza —necesaria para ambos países— mientras subsistan disposiciones que Chile considera incompatibles con tratados vigentes. En estas circunstancias, parece legítimo preguntar si corresponde mantener, en los mismos términos, iniciativas de confianza mutua como la Patrulla Antártica Naval Combinada. La historia aconseja prudencia, pero también firmeza. Ya en 1978 Argentina declaró insanablemente nulo el Laudo Arbitral sobre el Beagle. Esa experiencia no debiera olvidarse".
