La Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) enfrenta una investigación administrativa y judicial por presuntas irregularidades en la información ambiental entregada a las autoridades chilenas. El caso involucra a la Refinería Aconcagua, ubicada en Concón, Región de Valparaíso, donde se habrían manipulado registros sobre emisiones contaminantes durante varios años.

La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) formuló cuatro cargos contra la compañía, dos clasificados preliminarmente como gravísimos, por entregar información falsa o incompleta sobre recuperación de azufre y emisiones de dióxido de azufre. La empresa arriesga multas acumuladas superiores a US$19 millones.

Según la investigación, ENAP debía alcanzar una eficiencia mínima del 98% en su sistema de recuperación de azufre. Sin embargo, los cálculos de la SMA determinaron eficiencias reales del 94,1% en 2023, 90,5% en 2024 y 90,2% en 2025, inferiores a las informadas oficialmente.

También se detectó que la refinería omitió contabilizar emisiones provenientes de sus antorchas industriales. La revisión estableció emisiones de 1.277 toneladas de dióxido de azufre en 2023 y 1.168 toneladas en 2024, por encima del máximo anual permitido de 1.145 toneladas.

El Gobierno intervino mediante una declaración conjunta de los ministerios de Hacienda y Energía, encabezados por Jorge Quiroz y Ximena Rincón.

Ambas carteras señalaron que consideran “inaceptables los hechos detectados y reconocidos por la empresa” y recordaron que la petrolera estatal debe cumplir las normas ambientales y proporcionar información veraz.

Los ministros precisaron que conocieron los antecedentes el 29 de abril e instruyeron al directorio a entregarlos al Ministerio Público y a la SMA. También exigieron implementar medidas correctivas y fortalecer los controles internos.

ENAP, por su parte, aseguró que adoptó medidas administrativas, incluyendo desvinculaciones, y sostuvo que no existen antecedentes que vinculen las irregularidades con daños a la salud de la población.

"Tras conocer los hechos, en enero fueron desvinculados ocho trabajadores. En junio, Enap resolvió modificar y fortalecer su estructura, especialmente en el área de cumplimiento ambiental. Como parte de este proceso, ese mes fueron desvinculadas ocho personas y una más en agosto", indica un comunicado de la empresa.

"Enap destaca que este proceso comenzó luego de que la propia empresa detectara internamente inconsistencias en la información reportada, resolviendo informar a la SMA y al Ministerio Público, colaborar con las autoridades competentes y, en paralelo, adoptar medidas para fortalecer sus procesos de control y cumplimiento ambiental", agrega.