El Servicio de Impuestos Internos (SII) seleccionó a 33 contribuyentes para una revisión en profundidad tras detectar pagos en sus cuentas financieras internacionales por más de $3,2 billones que no fueron incorporados en sus declaraciones anuales de renta. Las auditorías determinarán si corresponde reconocer esos ingresos y pagar impuestos en Chile.

La cifra corresponde a pagos registrados en las cuentas examinadas y no a una deuda tributaria establecida. El procedimiento busca verificar las obligaciones de cada contribuyente, dentro del reforzamiento de los controles sobre inversiones, bienes y rentas mantenidos fuera del país.

La fiscalización utiliza antecedentes obtenidos mediante el Estándar Común de Reporte, conocido como CRS, que permite intercambiar información financiera entre administraciones tributarias. Los datos recibidos por el organismo provienen de 90 países.

Los antecedentes analizados durante 2026, entregados en el segundo semestre de 2025, corresponden a cuentas con saldos superiores a $38,8 billones a diciembre de 2024. Los pagos registrados durante ese período sumaron alrededor de $14 billones e incluyen intereses, dividendos y rescates, entre otros conceptos.

Mediante el cruce de nombres, fechas de nacimiento, domicilios y otros datos, el SII identificó a 144.388 titulares directos de cuentas o vinculados mediante sociedades extranjeras controladas. Suiza, Luxemburgo e Islas Caimán concentran los mayores saldos informados. Estos antecedentes generales no significan que todos sus titulares hayan cometido irregularidades.

Durante la Operación Renta 2026, el servicio comunicó preventivamente a 8.700 contribuyentes los antecedentes recibidos desde el extranjero, para que evaluaran la necesidad de incorporarlos en sus declaraciones.

El control también alcanza a las instituciones financieras chilenas encargadas de identificar la residencia fiscal de sus clientes y reportar las cuentas correspondientes. El organismo contempla auditar a 70 entidades durante los próximos tres años, como parte del fortalecimiento del intercambio internacional de información.

La subdirectora de Fiscalización, Carolina Saravia, explicó que las alertas detectadas requieren contrastarse con otras fuentes y con la actividad de cada contribuyente. El objetivo es distinguir eventuales diferencias justificadas de situaciones de subdeclaración, planificación tributaria agresiva o evasión. Por ello, la revisión individual será decisiva para establecer si existen impuestos pendientes y qué medidas corresponde aplicar en cada caso fiscalizado.